Escenario de vida

¡Alcaldes, presten atención!

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

Después de ver las condiciones del clima de los últimos días en Guatemala, en especial las fuertes lluvias que han propiciado los derrumbes acaecidos en Chimaltenango, me entra la duda del porqué de los mismos. Tanto las sequías como las fuertes lluvias torrenciales se han incrementado, sin que evitemos que se conviertan en desastres. Por lo tanto, es momento para que los alcaldes de toda la República tomen en serio proyectos ambientales de cara al cambio climático.

A los alcaldes me permito sugerirles que presten atención a nuestra historia precolombina. Cuando los antiguos mayas vivieron por miles de años en perfecta armonía entre el progreso y la naturaleza, les llegó el día en que quizás olvidaron su cosmovisión. Al pasar por terribles cambios climáticos, en vez de recurrir a medidas austeras optaron por los excesos. Construyeron un mayor número de edificaciones y templos, y para ello deforestaron todos sus bosques, para la elaboración de cal en la construcción de sus templos. Su propósito era demostrar su poderío a los demás vecinos, a costa de la construcción de sus majestuosos templos, y cada uno de ellos requería la remoción de 647 hectáreas de bosque.

Según el Dr. Tomás Barrientos, connotado arqueólogo guatemalteco, cuando llegó la crisis climática a las puertas de los antiguos mayas, los gobernantes no pudieron responder, pues habían llegado al límite de sus capacidades. Fue así como el problema se exacerbó. En vez de invertir en mejores sistemas de riego, o en mejorar sus sistemas de agricultura ante la falta de agua, invirtieron en sus majestuosos trajes, ajuares ceremoniales y plumajes, en rituales de exquisita majestuosidad y en la elaboración de piezas de arte: collares, aretes, adornos con piedras de obsidiana y joyas de jade imperial. La realeza quería demostrar opulencia y fueron estos excesos las primeras señales del colapso que les esperaba.

Según Tomás Barrientos, los antiguos mayas dejaron de creer en sus gobernantes porque les prometían mucho de lo que luego no podían cumplir. Barrientos menciona que el declive maya no se puede explicar solo por el asunto demográfico, climático o ecológico, sino por muchos otros factores. En cierta forma apaciguaron por un tiempo a la sociedad con sus fenomenales rituales, pero al no atacar los problemas de fondo, un día, la civilización maya colapsó.

¿Cómo se compara la historia de nuestro pasado con nuestro presente? ¿Están los alcaldes más interesados en invertir en la obra gris, que es ajena a los requerimientos puramente municipales, que en velar por lo que les es pertinente? ¿Son los campos de futbol o canchas de básquet lo que les interesa para quedar bien con sus electores o es lo que les requiere el Código Municipal? Según César Barrientos, consultor en Ciencias Ambientales y Ecotecnología, muchos alcaldes ni siquiera velan por el tratamiento de aguas negras. En vez, se dedican a hacer centros de salud que no les corresponde, siendo la tarea del Ministerio de Salud. Hacen escuelas cuando en realidad es tarea del Ministerio de Educación. Hacen puentes cuando es tarea del Ministerio de Comunicaciones y Obras Públicas. Pero eso sí, algunos alcaldes se olvidan de invertir en embalses y plantas de tratamiento de basura. No tratan las aguas negras ni invierten en reforestación.

Por su lado, Tomás Barrientos nos menciona que es lamentable que algunas municipalidades del país, en vez de invertir en drenajes, invierten en equipos de futbol con dinero proveniente de los impuestos municipales. Con la promoción de deportes suben la autoestima de los pobladores ¿pero a qué costo?