Con otra mirada

Ante las crisis, héroes y pishmicos*

José María Magaña Juárez jmmaganajuarez@gmail.com

El covid-19 llegó a Guatemala desde España, el jueves 12Mzo2020. De inmediato el Gobierno dictó medidas sanitarias tendentes a resguardar la salud de la población, que al ser atendidas se evidenció la entereza de sectores de la población que suelen pasar desapercibidos y que luego de dos meses de aislamiento adquirieron carácter de héroes.

En abril de 2015, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala sacó a luz pública el alto nivel de corrupción del presidente, vicepresidenta y compinches. Ante la certeza de la información, los ciudadanos se manifestaron ordenadamente en las plazas, logrando su renuncia. El protagonismo lo tuvo el pueblo, cuya voz, según sabemos, es la voz de Dios; de ahí su fuerza y poder. Durante el proceso judicial cayeron las máscaras de otros que reconocieron su participación en el saqueo del Estado, mostrando lo pishmico que son.

Los cuerpos ilegales y aparatos clandestinos de seguridad incrustados en el Estado se reacomodaron e impusieron un nuevo presidente, con el encargo de abatir a la Cicig. Para eso contaron con el Congreso de la República, al amparo del llamado Pacto de Corruptos. Así, las agitadas aguas volvieron a su nivel hasta Mzo2020, cuando el covid-19 nos puso contra la pared, y una vez más cada quien desempeñó el papel social según su escala de valores: héroe o pishmico.

Dentro de los primeros, que son mayoría, están los campesinos, que siguiendo el ritmo de la naturaleza cosechan nuestros diarios alimentos. En los ministerios de Estado que deberían exaltar aquel esfuerzo, en cambio, están los segundos.

Entre los primeros están quienes todos los días nos llevan el diario, extraen la basura, atienden gasolineras, proveen y ordenan la mercadería en tiendas y mercados; bomberos y policías. Entre los segundos están los funcionarios que en la crisis roban hasta en el reparto de la ayuda oficial ofrecida, que llega tarde, mal y nunca, pero que da para repartir entre los secuaces, pues para eso se esforzaron en ser electos.

Destaco a la heroína que subió a las redes sociales su mensaje, del que extraigo: “Estoy trabajando 14 horas al día, sin descansar y al estar por fin en casa, estoy pendiente del teléfono por si debo regresar. Estoy tan cansada que por mi cabeza el pensamiento de renunciar es latente, pero realmente amo lo que hago y en estos momentos mi país no está para renuncias. Estoy tan cansada que al final del día solo quiero un abrazo consolador, pero tampoco puedo porque tengo miedo de contaminar a mi familia”.

“Lo que quiero que entiendas es que nuestro sistema de salud ya estaba colapsado, que no puede con una crisis así. Hoy el hospital en donde trabajo fue declarado hospital Covid. No sabes el caos que fue. No viste los ojos de miedo, los rostros de incertidumbre y el desasosiego en cada uno de los trabajadores. Y luego, el caos. Trasladamos a todo paciente que no pueda ir a su casa al San Juan de Dios, para que este hospital también colapse. El nuestro también colapsará. Y obviamente los trabajadores del hospital empezaremos a enfermar porque el equipo de protección no es el adecuado”.

“Así que, cada vez que abraces a tus hijos, beses a tu pareja, saludes a tu madre o charles con tu padre, piensa en todos los trabajadores de limpieza, cocineros, enfermeras, médicos, químicos biólogos, farmacéuticos, policías y personal que laboramos en hospitales y no lo podemos hacer”.

“Quédate en tu casa porque el Covid es real, porque el Covid está aquí y está cobrando vidas”.

* Pishmico: guatemaltequismo que indica ordinario / de poca monta