Criterio Urbano

Arranca la campaña electoral

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

Guatemala se ha caracterizado en los últimos años por tener elecciones libres con una excelente credibilidad sobre los resultados y cierta confianza de la población sobre quiénes son las personas que obtuvieron una mayoría calificada para gobernar. Nuestro sistema democrático, uno de los pilares fundamentales de la República, necesita fortalecerse para generar mayor apertura y participación social, en donde las personas tengan mayor confianza en los propios partidos políticos.

Si bien no hay un consenso generalizado sobre cómo medir una democracia, la Unidad de Inteligencia de la revista The Economist publica cada año el Índice de Democracia. Define que la democracia puede verse como un conjunto de prácticas y principios que se van institucionalizando y que en última instancia deben proteger la libertad. Como mínimo, una democracia debe contar con un gobierno basado en políticas e instituciones con normas establecidas por representantes de los gobernados, deben existir elecciones libres y justas, así como la protección y respeto a los derechos humanos. El índice se basa en la evaluación de cinco aspectos cruciales para cualquier democracia, con relación a las siguientes categorías: el proceso electoral y pluralismo, funcionamiento del Gobierno, participación política, cultura política y libertades civiles.

Los países mejor evaluados como democracias plenas son Noruega, Islandia y Suecia. En el caso de América Latina, los únicos dos países dentro de la categoría de democracias plenas son Uruguay y Costa Rica, que se encuentran en la posición 15 y 20, respectivamente, de 167 analizados.

Guatemala está dentro de la categoría de países que el informe denomina un régimen democrático híbrido, en la posición 87, con una evaluación de 5.6 sobre 10 puntos. Países que tienen elecciones en las que se presentan irregularidades sustanciales la corrupción tiende a ser generalizada, el Estado de Derecho y la propiedad privada no se respetan a cabalidad, la sociedad civil es débil, la libertad de prensa, limitada, y el poder Judicial no es independiente.
En el análisis, Guatemala está relativamente bien evaluada en cuanto al proceso electoral y pluralismo, con 7.92 puntos sobre 10. Sin embargo, tenemos que fortalecer las instituciones para mejorar el funcionamiento del Gobierno, que tiene una puntuación de 5.36 sobre 10; aumentar la participación política, que está evaluada en tan solo 3.89 puntos sobre 10; aumentar la cultura política, que tiene una evaluación de 4.38 sobre 10; y mejorar las libertades civiles, que se encuentran con una evaluación de 6.47 puntos sobre 10.

Si queremos autoridades capaces de mejorar las condiciones de los guatemaltecos para que cada vez más personas accedan a un mayor desarrollo, tenemos que ser capaces de escuchar las propuestas de los candidatos y conocer cuáles son sus planes de gobierno, quiénes van a ser las personas que van a ocupar los puestos clave de cada ministerio y cómo piensan dirigir los recursos hacia políticas concretas que permitan mejorar el capital humano, fortalecer nuestras instituciones de justicia y garantizar mayor inversión en infraestructura, para aumentar el crecimiento económico.

No podemos conformarnos con cancioncitas o frases pegajosas, necesitamos candidatos capaces de establecer por escrito cuáles serán sus líneas de acción, no solo para quienes aspiran a la Presidencia, sino tal vez, incluso más importante, para quienes van de candidatos a una diputación del Congreso y para los que se van a postular a las corporaciones municipales.