Registro akásico

Bilderberg para dominadores

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

Los principales temas para concebir la realidad han sido señalados en la 67 conferencia del Club Bilderberg, realizada el 2 de junio de este año en Montreux, Suiza. Esa reunión marca una relevancia científico cultural, por encima de sus orígenes, centrados en lo político. Como se sabe, en 1954, por iniciativa del príncipe Bernardo, de los Países Bajos, surgió la idea atlantista; es decir, fomentar un desarrollo ideológico diversificado pero que mantuviera la cercanía entre Europa y EUA, para evitar la popularización del socialismo en su versión soviética. Eso es el pasado, ahora Bilderberg se enfrenta a los miedos sobre el futuro.

¿Es posible una nueva guerra mundial por falta de líneas directrices para estabilizar las presiones entre las potencias? La identificación de causas motivadoras para un deficiente control del avance militar, debido al desarrollo de diversas armas entre Rusia y EUA, amenaza el porvenir. Se ha desencadenado una carrera armamentista, necesitada de razones para evitar un enfrentamiento directo. Para el efecto, se ofreció un examen de la disposición de los comandos de los ejércitos más poderosos del mundo.

También se hizo una evaluación de China, Rusia y Europa, con las crecientes dificultades debidas a la destrucción de la naturaleza y el nacionalismo merecedor. Ahora no se dibuja una división mundial entre ricos y postergados. La derrota de la globalización impulsó a hordas irreflexivas al ataque de la democracia bajo justificación de reclamar sus privilegios por encima de cualquier consideración productiva. Así, pues, la duda se refiere al futuro del capitalismo, seguirá el régimen republicano o se deslizará hacia formas agresivas de dominio sobre las naciones independientes, para saquear sus recursos.

La inteligencia artificial se ha descubierto como la armazón de tentaciones que manipulan las conciencias y provocan decisiones irreflexivas. No falta mucho para un periodismo igualmente manipulador, alejado de la tinta y el papel, que venda reacciones acondicionadas por estímulos mecánicos. Noticieros televisivos con muñecas virtuales, radionoticias con voces robóticas, líderes demagógicos que le ofrecen a cada oyente por separado y de manera individualizada lo que desea escuchar para obligarlo a tomar una decisión donde saldrá lesionado. En fin, se ha descubierto que la mayor parte de la especie humana son unos animales que no merecen respeto, pues destruyen el planeta. Generar seguidismo en las redes de comunicación social se consigue con un algoritmo perfeccionado. Sobran los esbirros, se necesita de matemáticos y programadores.

Finalmente, se ofreció un tiempo a la exploración espacial. La última frontera, la exploración de mundos desconocidos, el descubrimiento de nuevas formas de vida y nuevas civilizaciones, hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar, anunciaba la serie Star Trek y ahora lo hace el Club Bilderberg. Parafraseando lo dicho en 2010 por el fallecido Fidel Castro, se busca instalar un orden sin fronteras ni entrega de cuentas, salvo para sí mismos: los convocados de la élite mundial.

Mientras tanto, aquí en el más rancio provincianismo, Hugo Beteta, el director de la Cepal subregional, anuncia que Guatemala, sin transporte marítimo, ferroviario y aéreo propios, puede alcanzar los mercados del mundo, abrir relaciones con China Popular y obviar los requerimientos estratégicos de EUA. Mientras se pregonaban tales dislates, tu suelo sagrado lo amenaza con invasión extranjera una petición del gobierno. Además, se prohíbe el ingreso de centroamericanos al país.