Desde Ginebra

Comercio y sostenibilidad

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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El principio de sostenibilidad está basado en varios conceptos. En uno de estos conceptos la ciencia de la sostenibilidad y la ciencia ambiental forman las bases de la estructura analítica y filosófica, la información suele ser usada para formular planes de políticas de sostenibilidad. El crecimiento sostenible y la economía circular o movilidad sostenible son conceptos usualmente más relacionados con el medioambiente.

Hay varios tipos de sostenibilidad, ambiental, económica, política, social, etc. En este caso me refiero a la sostenibilidad económica, especialmente del comercio. En otras palabras, estamos hablando de la capacidad de generar riqueza de forma adecuada y equitativa en distintos ámbitos sociales, con el objetivo de ser una población capaz de solventar sus problemas económicos, fortaleciendo tanto la producción como el consumo, de manera que exista un equilibrio entre el ser humano y la naturaleza para satisfacer sus necesidades.

El comercio sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras. El término de sostenibilidad es comúnmente utilizado para la sostenibilidad ambiental y se refiere a la capacidad de poder mantener los aspectos biológicos en su productividad y diversidad a lo largo del tiempo y, de esta manera, ocuparse por la preservación de los recursos naturales fomentando una responsabilidad consciente sobre lo ecológico y, al mismo tiempo, crecer en el desarrollo humano, cuidando el ambiente donde vive. En la actualidad, en el mundo, muchas empresas han comenzado a impulsar estos cambios.

En los últimos años, la globalización, la industrialización y el crecimiento de la población han aumentado rápidamente. Todos estos procesos, al no aplicarlos responsablemente, ponen en peligro el planeta y la sostenibilidad de los recursos limitados. Aunque el crecimiento económico global supone al mismo tiempo un reto medioambiental, debido a su impacto en el planeta. Por eso, los organismos internacionales y nacionales llevan décadas preocupándose por conseguir crecer de manera sostenible.

Sin embargo, no todos los formatos comerciales tienen el mismo impacto sobre el entorno, siendo unos más sostenibles que otros. De manera generalizada se reconoce que el comercio es uno de los que menos impacta, por su cercanía al consumidor, si se aplican las buenas prácticas. No obstante, también se reconoce que es posible desarrollar su actividad reduciendo su impacto en el entorno y contribuyendo a conseguir una mejor sostenibilidad de las poblaciones.

El término de desarrollo sustentable es sinónimo de sostenible y es un término acuñado desde el informe de Brundtland de 1987, redactado por la ONU, por la doctora Gro Harlem Brundtland, y que se llamó originalmente “Nuestro Futuro Común”. En ecología, la sostenibilidad se describe como los sistemas biológicos que se mantienen productivos con el transcurso del tiempo; por extensión, se aplica a la explotación de un recurso por debajo del límite de renovación de estos.

La finalidad del desarrollo sustentable es que exista un desarrollo económico y social respetuoso con el medioambiente. Un ejemplo reciente es la firma de una colaboración entre los EE. UU. y la Unión Europea para que los dos gobiernos trabajen juntos en temas agrícolas, en particular los relacionados con la sostenibilidad y el cambio climático. Ambos se comprometieron a que sus mercados serán justos y abiertos para promover el progreso económico y social, respetando los ecosistemas naturales y la calidad del medioambiente. Teniendo ambos una relación históricamente difícil en lo que respecta a la agricultura, siendo esta políticamente sensible para ambos. Un ejemplo que es digno de imitar y promover entre otras regiones del mundo.