Urbanismo y sociedad

Crecimiento urbano y emigración

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

Peña Nieto anunció un plan de empleo, educación y salud para migrantes de Centroamérica que se queden en Oaxaca y Chiapas. Según el Instituto Nacional de Migración de México, 8,276 migrantes guatemaltecos han pasado con menores de edad y mujeres. El mandatario indicó que los requisitos para los que deseen entrar al plan y se encuentren en Chiapas y Oaxaca será que hayan solicitado refugio ante el INM “y cumplan con las leyes mexicanas hacia una solución permanente para tener condición de refugiado”.

El desarrollo urbano está vinculado al progreso social, pero ante su ausencia se está produciendo una emigración hacia el norte, y los migrantes sufren de constante violencia al trasladarse. El Gobierno, a pesar de estar involucrado en tratados internacionales para la protección de ellos y ellas, no se pronuncia y no cuenta con una estrategia que realice un análisis que establezca la estructura urbana y defina la región central de la metrópoli. La densidad urbana es importante para analizar la forma de la ciudad y regular su crecimiento y su desarrollo, pues la solución pasará por el desarrollo vertical, en el que existirán varias formas dispersas de crecimiento, donde las zonas 6, 17 y 18 contienen el 31.6% de habitantes, en contraste con las zonas 4, 9 y 10, que solo tienen el 1.7% de la población, pero son las mejor cubiertas por todos los servicios municipales.

Sin embargo, las inversiones no llegan a las zonas de origen de las personas que emigraron cuando la Ciudad de Guatemala ya denotaba casos graves de inseguridad desde la firma de los acuerdos de paz. El plan de desarrollo nacional debería alcanzar hasta el año 2030, fijando objetivos, estrategias y prioridades para el desarrollo integral y sustentable del país, estableciendo planes, programas de desarrollo, por ser el país central de la zona regional de Chiapas, Honduras y El Salvador.

Se debe involucrar en el estudio el desplazamiento geográfico interno de la población dentro de las fronteras en cada país, pues serán afectados por un nuevo episodio del fenómeno El Niño, cuyo ciclo entero dura generalmente entre tres y siete años en que habrá exiguas cosechas, sequía con efectos devastadores del hongo óxido de café, una industria que emplea a un gran número de guatemaltecos rurales, lo que está acelerando el éxodo de familias de las aldeas carentes de alimentos.

Se sumará que entre el 1 de enero y el 19 de julio pasado fueron deportadas de Estados Unidos 28 mil 516 personas por la vía aérea y 22 mil 329 por la vía terrestre desde México, pero lo positivo es que existen 1,117,345 emigrantes establecidos en EE. UU.
La influencia de la Ciudad de Guatemala alcanza a todo el país, aquí es donde se concentra la mayoría de servicios y sedes del gobierno central y está generando grandes conflictos de tránsito, en un sistema vial original, sin desarrollar una planificación regional que defina el sistema.

Según Segeplán, el país debería reducir hasta en 9.1% la población de extrema pobreza, que registra 52.8% de los habitantes, de los cuales un 39.8% es indígena y 13% no indígena. En el 2000 la población era de 48%. Casi la mitad de la población vive en el área urbana, en asentamientos precarios.

Guatemala es un país con altos niveles de pobreza, con indicadores sociales rezagados y con un grado extremo de desigualdad y violencia. Las zonas rurales con mayor déficit de servicios son aquellas con alta población indígena.