De mis notas

De amparados, autoamparados y desamparados

Alfred Kaltschmittalfredkalt@gmail.com

Este escribiente ha sido uno de los analistas más críticos del desempeño de esta Corte de Constitucionalidad. A lo largo de su gestión, sus fallos han sido arbitrarios, extemporáneos, parciales, contradictorios, ideológicos y definitivamente han cometido lo que es conocido como “el fraude constitucional (fraude de o a la Constitución), concebido como el acto tendiente a eludir la correcta interpretación y aplicación de los preceptos constitucionales en perjuicio del Estado o de terceros. O sea, que supone el enjuiciamiento engañoso o falaz que persigue un resultado contrario o prohibido por la misma Constitución”.
Y si esta Corte tiene a su cargo la correcta interpretación y aplicación de los preceptos constitucionales, como lo es “hacer valer los derechos fundamentales y expulsar del ordenamiento jurídico las normas incompatibles con la Constitución”, podemos concluir que han fallado miserablemente en el desempeño de sus cargos.

Solo para mencionar algunos de los graves errores que con dedicada alevosía y parcialidad estos tres jinetes apocalípticos han cometido, enumero los siguientes fallos de graves consecuencias para Guatemala:

1. Si se hubiesen inhibido, y si no hubiesen impedido que Conrado Reyes (desde hace dos años) asumiera como magistrado suplente y hubieran convocado a Henry Comte, otra sería la situación.

2. El 17 de septiembre del 2019 cuando la CC decide suspender y disolver las comisiones de postulación, “impidiendo” que las comisiones entregarán en tiempo el listado elegible de profesionales para que los nuevos magistrados tomasen posesión el 13 de octubre del 2019, conforme lo ordena la Carta Magna, dándole un trámite rápido y favorable a las acciones de amparo de Mirna Mack, cuando ya se sabía que Éricka Aifán y Miguel Ángel Gálvez habían quedado fuera de la contienda…

3. La suspensión de dos artículos del acuerdo 89-2019, que dio vida jurídica al reglamento del Convenio 175 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para poder contratar empleados por horas, como se le conoce, de tiempo parcial, debido a supuestos inconstitucionales. De un plumazo, se “volaron” más de 150 mil empleos anuales, incluidos muchos jóvenes estudiantes y madres que tienen horas libres al día para trabajar. Les violaron el derecho de todo guatemalteco de decidir libremente las horas que desee trabajar y las implicaciones que tiene para la economía del país.

4. Fallos en contra de la mina San Rafael: el retraso de la resolución definitiva en contra del Estado de Guatemala por el caso de Minera San Rafael tardó más de un año en “discusión” en la Corte, y generó mas de Q4 mil millones en pérdidas operativas y mil empleos perdidos. Dos años después, siguen sin poder operar…

5. Oxec: La resolución en contra de la hidroeléctrica Oxec, en la cual la CC se abroga derechos que no le corresponden, al sentenciar cómo debían hacerse las consultas, cuando la ley dictamina que el reglamento debe ser elaborado por el Congreso.

6. Interpretación espuria del Convenio de Viena en lo relativo a la declaración de non grato del comisionado Velázquez y la revocatoria del embajador Kompass, algo inaudito, por ser el jefe de Estado el que por mandato constitucional maneja la política exterior.

7. Y para culminar con el colmo de arrogancia monárquica, el autoamparo de la semana pasada, en el que “violan uno de los principios jurídicos fundamentales para impartir justicia, al constituirse en jueces y partes de un asunto que les involucra en forma directa, conculcando el debido proceso y contrariando su misma jurisprudencia, según la cual “el colocarse en plano de juez y parte está prohibido por la ley”.

No hay nada peor para la justicia que un mal juez…