Registro akásico

Día de la dignidad nacional

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

El 2 de agosto de 1954 fue derrotado y arrestado, el ejército de la liberación que había propiciado la caída del presidente constitucional Jacobo Árbenz Guzmán. Se trataba de un contingente de mercenarios en su mayoría dominicanos con auxilio de hondureños, nicaragüenses y salvadoreños. Después de doce horas de combate, los extranjeros y unos pocos nacionales como Antonio Estrada Sanabria se rindieron ante los cadetes de la Escuela Politécnica levantados en armas, en defensa de la soberanía nacional.

Se creó la ficción de una rebelión nacional. El líder Carlos Castillo Armas era un espía del gobierno de Árbenz, cambiado de bando. La radio clandestina operaba en Miami. Los aviones fueron un elemento de disuasión importante, eran pilotados por mercenarios norteamericanos. Cuando los invasores desfilaron en la ciudad, se les unió personas como Roberto Carpio Nicolle o Guillermo Putzeys Álvarez. Todos saben y ahora por desclasificación de documentos oficiales del gobierno de EUA, está probado, que la intervención fue organizada por los hermanos Dulles, altos funcionarios norteamericanos.

John Foster Dulles el Secretario de Estado, era miembro de la firma de abogados Sullivan and Cromwell, entre cuyos clientes se encontraba la United Fruit Company, UFCO, y otras empresas monopólicas con intereses en Guatemala. Allen Welsh Dulles era el primer director civil de la CIA, había trabajado en la misma UFCO. Ambos simpatizantes de los nazis, reincorporaron a científicos y funcionarios de ese signo, como estrategia de guerra fría. En el país, protegían los intereses de la frutera afectada por una reforma agraria, acusando al gobierno nacional de comunista.

En la lucha fallecieron los cadetes Jorge Luis Araneda, Luis Antonio Bosch Castro y Carlos Enrique Hurtarte, así como el soldado Lázaro Antonio Yucuté. El arzobispo Mariano Rossell Arellano fue fundamental para engañar a los jóvenes alzados al proponer un pacto de caballeros. Los mercenarios volverían a Honduras de donde habían partido, para el efecto fueron transportados desarmados en el ferrocarril hacia la frontera. El Ejército a través de un triunvirato establecería una negociación política para ajustar la política gubernamental. Para el efecto se aceptó liberar a Castillo Armas tomado prisionero durante la lucha. Finalmente, no habría ninguna sanción o represalia contra el levantamiento.

El embajador norteamericano provenía de una familia aristócrata del sur de EUA, sin muchas luces pues cuando el diputado lo recomendó al Departamento del Tesoro, apenas consiguió el puesto de ascensorista. Consiguió finalmente trabajo como oficinista en el Departamento de Estado, donde pasó toda la segunda guerra mundial. John Peurifoy sirvió como delator y testigo en los juicios contra comunistas. Su principal ejecución diplomática en el país, fue convencer a Elfego Monzón, uno de los miembros del triunvirato que reemplazó a Árbenz, ceder el poder a Castillo Armas.

A la semana los cadetes en su mayoría fueron encarcelados, unos pocos se habían evadido. Fueron sometidos a juicio. Uno de los primeros abogados de los cadetes fue el licenciado Antonio Emilio Mosquera Estrada. Por su actuación profesional, fue apresado para evitar que continuara litigando. Afortunadamente, se había sumado el licenciado Arturo Herbruger Asturias, expresidente de la Corte Suprema de Justicia hasta antes de la disputa por la reforma agraria. La liviandad de la acusación se zanjó con una amnistía a los cadetes un año después. La dignidad de un país se manifiesta por personas honradas, siempre las ha habido.