Escenario de vida

Día Internacional de la Mujer

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Mucho ha pasado en el mundo para que haya igualdad de género. El 8 de marzo de 1857 durante la Revolución Industrial, miles de trabajadoras textiles salieron a las calles de Nueva York a protestar, pues las condiciones eran tan paupérrimas que exigieron se les tratara con dignidad. Le siguió la huelga de las camiseras de 1909 hasta que se fijó la fecha del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo.

Fue en Europa, en 1910, durante la 2da. Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague, Dinamarca, que se decidió proclamar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Este evento contó con cien mujeres de 17 países. En 1911 ya se había sumado Alemania, Austria y Suiza. Las mujeres reclamaron el derecho a trabajar, votar y a ocupar cargos públicos.

Sin embargo, el detonante fue el incidente del 25 de marzo de 1911, cuando ocurrió un macabro incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. El siniestro se debió a una colilla de cigarro medio encendida que fue tirada en un cubo de restos de tela prendiendo fuego a la fábrica. Las trabajadoras no pudieron escapar de las llamas, pues las habían encerrado para evitar robos.

Eso nos trae a la mente a las 40 niñas guatemaltecas carbonizadas. Es insólito que estemos en el siglo XXI y nos comportemos como si estuviésemos un siglo atrás. En Guatemala fue hasta 1945 cuando se nos otorgó por primera vez el derecho al sufragio. Sin embargo, este estaba limitado únicamente a mujeres que sabían leer y escribir y no fue sino hasta 1965 que el derecho al voto fue extendido a todas las mujeres.

De esos años a la fecha se han dado ciertos avances en el país, la mayoría de tipo legislativo, según Carmen López, de Convergencia Cívico Político de Mujeres. Ella recalca que se ha creado la Ley contra el Femicidio, la Ley de Desarrollo Social, la Ley de Acceso Universal y Equitativo de Servicios de Planificación Familiar, la Ley para la Maternidad Saludable, la Ley de Búsqueda inmediata de Mujeres Desaparecidas, así como la Secretaría Presidencial de la Mujer (Seprem) y la Defensoría de la Mujer Indígena (Demi) ambas con debilidad legislativa y con pocos recursos. No obstante estos avances, López indica que aún hay brechas de desigualdad y analfabetismo. Pese a que ahora las mujeres son el 54% de las personas empadronadas, son pocas las que han tenido la oportunidad de ser candidatas a puestos de elección popular.

Aunque hoy ya vemos a mujeres en los mismos puestos que los hombres, a estos muchas veces les siguen pagando más, lo que nos hace ciudadanas de segunda clase. No obstante, la lucha que debe ser por los derechos de la mujer, a veces se desvirtúa con un ilógico feminismo que rechaza y desprecia a los hombres que nos muestran caballerosidad y cortesía. Doy este ejemplo: Un pasajero de un avión vio a una pasajera intentando, con cierta dificultad, subir su maleta al compartimento superior por lo que le ofreció ayuda. En vez de agradecimiento, la mujer se sintió ofendida y le contestó que ella no era impedida y podía hacerlo sola. Al aterrizar, no le quedó otra que pedirle al hombre que le había ofrecido ayuda al inicio, para que le ayudara a bajar la maleta. Una gran lección es que la cortesía debe reinar, pues todos necesitamos de todos. Lo que interesa no es decir “somos más topadas que ustedes”.

Mary Baker Eddy, una destacada escritora del Siglo XIX dijo: “La unión de las cualidades masculinas y femeninas constituye la entidad completa. La mente masculina logra un tono más elevado por medio de ciertos elementos de la femenina, mientras que la mente femenina gana valor y fuerza por medio de cualidades masculinas”.