Urbanismo y sociedad

Economía y desarrollo regional en guerra

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

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El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, realizará del jueves al domingo una gira por Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice y Cuba, para promover proyectos de desarrollo con Estados Unidos, para invertir en Centroamérica con el plan Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, y con esto evitar la emigración de hasta 330,000 centroamericanos, quienes buscan llegar a Estados Unidos. El Banco de México ha votado por el aumento de la tasa en 50 puntos básicos y lo ha justificado a partir del entorno “acentuada incertidumbre” y del incremento de precios provocado por el “conflicto geopolítico”, en referencia a la guerra en Ucrania. Pues la guerra disminuirá el crecimiento económico global y podría generar una recesión en los países en desarrollo como los nuestros.

En septiembre del 2020 (Mintrab), los gobiernos de Guatemala y los Estados Unidos de América suscribieron la ampliación del Acuerdo Bilateral en Materia Laboral, en julio del 2019, por medio del cual se amplía su aplicación para las visas H2B, sector no agrícola, luego de que originalmente solo contemplaba las visas de tipo agrícola H2A. Pero en abril del 2021, la Comisión Nacional del Agua de México reportó que tres cuartas partes del país estaban padeciendo debido a la falta de lluvias, más de la mitad del territorio nacional se encontraba en situación de sequía extrema. Hoy, la falta de agua en Nuevo León representa una emergencia que ha puesto en alerta al resto del país.

Con la crisis geofísica, 35 millones de mexicanos viven con escasez extrema de agua, arriba de 43 millones con disponibilidad baja. De continuar los actuales esquemas de uso y aprovechamiento ineficiente de los recursos hídricos, el futuro de México se verá seriamente amenazado por la sequía mexicana, por lo que el trabajo en el campo cada día será más difícil.

Otro factor que contribuye a este ajuste regional es la guerra en Ucrania, explicó Kozul-Wright en Ginebra. Los migrantes de Guatemala habían enviado al país una cifra de US$8,192.21 millones en divisas en el 2017, pero esto disminuirá por la guerra, pues los jóvenes se verán afectados por la crisis económica mundial y lideran una respuesta ante la pérdida de oportunidades y aspiraciones.

Ahora, frente a la inflación, la sequía en México al alza y la enorme carga de un billón de dólares de deuda que soportan los países en desarrollo, la ONU anuncio que las medidas financieras que se han tomado son para ayudar a esas naciones a resistir la inestabilidad del tipo de cambio, el incremento de las tasas de interés y el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y combustibles. De acuerdo con el organismo, es urgente una reforma fiscal multilateral a gran escala, posiblemente de la magnitud y ambición del Plan Marshall de Estados Unidos para la reconstrucción de Europa Occidental después de la Segunda Guerra Mundial, con el fin de mejorar la liquidez financiera de los países en desarrollo y evitar su hundimiento económico.

Los países más afectados, como Guatemala, son los más pobres y dependientes de importaciones por la ralentización económica mundial, y podrían sufrir una recesión, dijo la Unctad. “Por lo tanto, los países en desarrollo son los que se llevan la peor parte, debido al aumento de los precios de los alimentos, la energía y los fertilizantes, y a la presión financiera en la que ya se encuentran”, precisó Grynspan. Quizá los grandes exportadores de productos básicos se beneficien con el aumento de precios, sin embargo, el desempeño de la UE registrará un aumento bastante significativo, como algunas partes del centro y sur de Asia, por lo que los migrantes centroamericanos no tienen un futuro. Los países deben establecer mecanismos que promuevan medios de vida, aprovechando la presencia de Amlo.