Escenario de vida

¡El aeropuerto debiera estar abierto!

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

Mucho nos hemos retrasado en abrir el aeropuerto, siendo el sector turismo el más afectado por los cambios de fechas de apertura. Es un hecho que la pandemia puede durar 6 meses, un año o hasta dos años más, y no podemos quedarnos estáticos mientras la economía se sigue desmoronando. Si bien es cierto que tenemos que cuidarnos, las personas que viajan no están llevando ni trayendo el virus. Las medidas para viajar son estrictas y los aviones los desinfectan continuamente, antes y después de cada vuelo, y cuidan la salud de los pasajeros mucho más que nosotros cuando andamos por las calles.

Aeronáutica Civil ya cuenta con los protocolos que fueron elaborados meses atrás. Han ido variando por la evolución del covid. Francis Argueta, director de la institución, menciona que han tenido que adoptar las mismas restricciones de Honduras, Costa Rica y demás países de la región. Los protocolos basados en la Oaci (Organización de Aviación Civil Internacional) se han regionalizado, pero según Argueta, la confusión está en el Notam que da a las líneas aéreas la información sobre si un aeropuerto está apto para recibir aviones comerciales o no, pero carecen de información sobre la fecha oficial.

Según Argueta, el aeropuerto ya estará listo la próxima semana, pues solo falta instalar los últimos elementos de bioseguridad. Sin embargo, las líneas aéreas siguen impacientes. El mayor temor es que si tardamos mucho tiempo más en abrir el aeropuerto, estas podrían cancelar sus operaciones en Guatemala. Para Argueta, el aliciente es que Guatemala tiene las tarifas más competitivas para las aerolíneas, por pertenecer al Estado.

Juan Ruiz, gerente de Operaciones de Copa en Guatemala, manifiesta que ya hay muchos aeropuertos abiertos, y el de Guatemala debiera estarlo también. Menciona que Copa ya está volando a través de Panamá con conexiones a Chile, Costa Rica, República Dominicana, México y EE. UU. (Miami, New York) y todo a través de un hub controlado.

Cada línea aérea tiene contratada a una empresa en EE. UU. para desinfectar los aviones. Algunas están con Mayo Clinic, otras con Lysol y otras con Clorox. Todos los aviones a nivel mundial tienen filtros especiales llamados “EPA”. Estos son los mismos que se utilizan en los hospitales en EE. UU. para las salas de operaciones. Constantemente jalan el aire para afuera del avión, cada dos minutos, durante el vuelo, y son efectivos en un 99.7%. Desinfectan los asientos y todo dentro del avión con pulverizadores electrostáticos.

Sin embargo, para abrir el aeropuerto los procedimientos de bioseguridad deben ser aprobados por el Ministerio de Salud, con la asesoría del Dr. Asturias —comisionado presidencial Procovid—, el director de Aeronáutica Civil y el presidente mismo. La desinfección tarda unos dos días en ser implementada, con lector de códigos y la instalación de arcos y cámaras técnicas de detección. Las pistas deben también estar en orden y sin obstáculos, de acuerdo al FOD (Foreign Object Damage).

No solo hemos dejado de recibir turismo internacional, sino hombres de negocios, eventos internacionales, convenciones y misiones altruistas, pero los vuelos cargueros jamás fueron suspendidos, lo que propició la exportación. ¿Ahora qué hace falta? El centro de Salud dentro del aeropuerto ya está instalándose, para dar asistencia a viajeros, a trabajadores y a deportados.

Muchos países en las mismas circunstancias nuestras ya han abierto sus aeropuertos. El covid ha venido para quedarse por mucho tiempo, por lo que confío en que el aeropuerto se abrirá cuanto antes. De otra forma la industria turística podría quedar totalmente paralizada.