Registro akásico

El ausente no consiente nada

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

Publicado el

Desconcierto entre quienes elaboran la verdad oficial. La ausencia de algunos presidentes en la IX Cumbre de las Américas no consigue explicarse. A pesar de concluir su mandato el 2 de octubre de este año, Jair Messias Bolsonaro no podía faltar.
Se envió un emisario con el ruego de asistir, seguramente se le ofreció disminuir críticas contra: 1. Las razones para incorporar territorios selváticos; 2. El enfoque represivo policial más barato, antes del preventivo más caro, para combatir la delincuencia; 3. La denuncia al litigio malicioso impulsado con fondos del extranjero, y 4. La no intervención de Brasil en los asuntos internos de Venezuela. La estatura geopolítica de Brasil amerita concesiones y un emisario.

Los presidentes izquierdistas del continente asisten. Lanzan críticas de palabra, pero contratan préstamos sin prueba cierta de su carácter beneficioso. La presencia de Gabriel Boric Font, de Chile, es ilustrativa sobre esa posición. En cambio, la ausencia de Mario Abdo Benítez, por Covid, frustra su deseo de promover a Paraguay como destino de inversión. No sucede lo mismo con Bolivia, pues no necesita promocionarse debido a su riqueza minera, ahora en especial del litio. El gobierno resiente las rencillas judiciales con motivación política. Así, las presiones para debilitar al gobierno son muy fuertes. Desde EUA se patrocina a la oposición. Obvio, el presidente Luis Arce Catacora rechazó la invitación.

Al presidente Daniel Ortega Saavedra no se le invita, pero se mantiene el apoyo financiero a su gobierno. En Venezuela, desde hace veinte años los militares no confían en EUA, pues impidió un golpe de Estado. Hace cinco años se armó un gobierno paralelo gravoso y se amenazó con acción militar; ahora se negocia la vuelta de compañías petroleras para aliviar la escasez por sanciones a raíz de la guerra de Ucrania. El zig zag de las relaciones exteriores norteamericanas frente al presidente Nicolás Maduro Moro explica la falta de invitación, para esconder las tratativas secretas.

Más compleja es la situación cubana. No se evitan las políticas de exclusión, conocidas como el embargo para un lado y el bloqueo para el otro. En el transcurso de su mandato, el presidente Joe Biden alienta a migrantes neutrales políticamente y hasta partidarios del régimen socialista a establecerse en los EUA para disminuir la fuerza política de los derechistas opuestos al gobierno cubano, muy activos, en la Florida. Busca favorecer una lenta negociación para normalizar la relación con la isla. Durante los preparativos de la cumbre, Biden ofreció facilidades consulares, subió el número de vuelos, elevó el monto de las remesas familiares, así como el pago electrónico y préstamos a empresas cubanas. A Miguel Díaz Canel Bermúdez no lo invita para no obstaculizar su política de paso a paso, con el objeto de evitar las críticas desbocadas de los llamados cubanoamericanos.

En el Triángulo Norte se escamotea dar cuenta de las ofensas a los presidentes Nayib Armando Bukele Ortez y Alejandro Eduardo Giammattei Falla. La inasistencia se ignora, al considerar la poca estatura geopolítica de ambos países. A Xiomara Castro Sarmiento de Zelaya, presidenta de Honduras, no le queda otra que abstenerse, para no descubrirse mimada por el Departamento de Estado.

El cuento más grande es la inconformidad del presidente Andrés Manuel López Obrador, de México. No asiste, pues en julio habrá de entrevistarse. Por lo tanto, sería ocioso duplicar su visita. Ya basta de ofrecer atol con el dedo. Un poco de crítica ilustrada convendría en nuestro medio.