Desde Ginebra

El cierre del 2019 en la OMC

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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En el año que termina, las tensiones comerciales son un tema que se viene arrastrando desde hace algunos años y se mantiene presente. Desde la imposición de medidas restrictivas del comercio y la continua incertidumbre económica que plantea verdaderos desafíos al comercio mundial. Estos factores, contribuyen a la desaceleración general de la actividad económica, que hacen que el comercio mundial pierda impulso y que el crecimiento del comercio de mercancías se reduzca a nivel mundial.

Para el próximo año, es fundamental que se logren resolver las tensiones existentes para que comercio logre desempeñar su función de ser el motor para el crecimiento económico y de la reducción de la pobreza. Durante el 2019 continuaron los trabajos en la Organización Mundial del Comercio (OMC), para hacer avanzar las negociaciones en varias esferas, incluyendo, entre otras, la agricultura, las subvenciones a la pesca y el comercio electrónico, a pesar de enfrentar retos sin precedentes durante este año, como lo fue la suspensión de las actividades del Órgano de Apelación de la Solución de Diferencias de la OMC.

En lo que a la agricultura respecta, se mantuvieron intensos debates a fin de identificar las esferas en las que se podría llegar a un acuerdo con miras a la próxima Conferencia Ministerial, que se celebrará en Kazajstán en junio del 2020. Con respecto a las subvenciones a la pesca, aunque se convino en ultimar un acuerdo para finales de 2019, con el objetivo general de reducir las subvenciones causantes de sobrepesca y eliminar las subvenciones ilegales, no declaradas y no reglamentadas, que es adicionalmente una de las metas de los Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Sobre los aspectos del comercio electrónico, los miembros que emitieron la Declaración Conjunta empezaron a reunirse con la posibilidad de iniciar las negociaciones. Además, se están examinando también las denominadas iniciativas conjuntas, mismas que se refieren, entre otras cosas, al involucramiento de las pequeñas y medianas empresas en el comercio mundial, la facilitación de las inversiones y el empoderamiento económico de las mujeres.

En estas nuevas iniciativas no todos los miembros participan, aunque están abiertas a todos y van cobrando impulso. Por otro lado, un grupo reducido de miembros está avanzando en los trabajos encaminados a proponer nuevas disciplinas relativas a la reglamentación nacional de los servicios.

Varios miembros de la Organización siguieron reuniéndose para examinar y proponer nuevas formas de mejorar las normas de la OMC. Por su lado, en el caso del recién creado Comité de Facilitación del Comercio, los miembros intercambiaron experiencias sobre la aplicación de dicho Acuerdo, que, según las previsiones, reducirá los costos del comercio un 14% cuando se aplique plenamente.

Debido a los numerosos riesgos que entraña el aumento de las tensiones comerciales a nivel mundial para el 2020, si los miembros quieren lograr resultados sustantivos, no se puede continuar haciendo lo mismo que hasta ahora, lo que corresponde ahora es actuar de una manera diferente con una reforma y una estrategia integral definida para lograr resultados diferentes. Evitando la adopción de medidas y contramedidas comerciales unilaterales; evitando las tendencias proteccionistas y solucionando la parálisis del órgano de apelación de la OMC.

Pueden haber muchas razones por las que la OMC se encuentra en esta situación, como lo es la percepción de que los beneficios del crecimiento económico no se distribuyen de manera equitativa por lo que es importante para la organización, que el 2020 sea el inicio de una reforma integral y necesaria.