Desde Ginebra

El índice mundial de innovación 2022

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi) recientemente lanzo el índice mundial de innovación 2022. En este documento, toma el pulso de las tendencias mundiales más recientes en materia de innovación en el contexto de la pandemia de covid-19, que sigue presente, además, con la guerra y las perturbaciones que sufren la cadena de suministro y la energía.

En el índice se actualizan las clasificaciones anuales relativas a los resultados de la innovación de 132 economías, destacando sus puntos fuertes y débiles en materia de innovación y las carencias de que adolecen en los datos sobre innovación.

Hay una forma de innovación consistente en la mejora de la gestión empresarial con nuevos procedimientos, utilización de una tecnología, automatización, mejorando la calidad, definiendo nuevas formas de satisfacer al cliente, son solo algunas ideas de lo que puede ser y conseguir la innovación y ayuda a las empresas a crecer y ser más competitivas.

También se utiliza el concepto de innovación en las ciencias humanas y en la cultura. La búsqueda a través de la investigación de nuevos conocimientos, las soluciones o vías de solución suponen curiosidad y placer por la renovación. Los conceptos de vanguardia y creatividad se hacen relevantes en este contexto.

La innovación es un concepto muy ligado al ámbito empresarial. Innovar es mejorar lo que existe, aportando nuevas opciones que suplan las necesidades de los consumidores, o incluso crear nuevos productos con el fin de que tengan éxito en el mercado.

A través del conocimiento de los productos, del mercado, del aporte de valor de la empresa, de las necesidades de los consumidores, se puede establecer una serie de cambios y criterios para innovar en ellos y que sean útiles en el mercado.

La innovación se da en diferentes áreas: sociales, empresariales, de organización, tecnológicas, entre otras. Estas son las más destacadas a la hora de innovar.

La innovación no solo responde al hecho de mejorar o crear un producto que revolucione el mercado, sino que también se puede aplicar a la organización de la propia empresa. Esto se puede llevar a cabo a través de la planificación de la propia organización, las tareas y las relaciones internas y externas con la empresa. Aplicar mecanismos y una base de trabajo que incluya la innovación en su puesta en marcha.

El innovar en el área comercial es un elemento indispensable para poder introducir al mercado productos que tengan éxito y supongan la supervivencia de las marcas. En cuestiones comerciales se puede trabajar la innovación en el packaging y diseños de productos de tal forma que causen un impacto destacado y positivo en los consumidores, en el modo de colocarlos en los puntos de venta, donde la creatividad y el estudio de la acción de los consumidores tiene mucho que ver para ayudar e innovar, o a la hora de llevar a cabo promociones innovadoras que se salgan de lo cotidiano y que llamen la atención de los posibles consumidores.

Como referencia para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), se refiere a la implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el márquetin o la organización de la empresa con el propósito de mejorar los resultados.

Para concluir, tomando en cuenta estas definiciones, se puede decir que la innovación es un proceso en el que se implementa algo nuevo que añade valor, es decir, modifica elementos o ideas ya existentes, mejorándolos o creando nuevos para impactar de manera favorable.