Desde Ginebra

El mundo laboral pospandemia

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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Trabajar desde casa no es algo nuevo con el llamado teletrabajo. Desde mediados de los 90 las empresas comenzaron a implementar el teletrabajo, gracias al avance de la tecnología, pero fue durante la pandemia de covid-19 cuando el home office se impuso debido al confinamiento en sus hogares de millones de personas.

Esta forma de trabajar, que se convirtió en el gran aliado de las empresas para evitar el cese total de las actividades. La pregunta es, si el teletrabajo llegó para quedarse y mejorar el mundo laboral, o será un nuevo motivo de angustia e incertidumbre.

Poco a poco las personas se están acostumbrando a jornadas de trabajo flexibles, entre ellas, entrevistas de selección de personal y reuniones virtuales de negocios. En algunos casos las empresas han modernizado sus contratos de trabajo, incluyendo el teletrabajo, que se convierten en parte de las transformaciones que está provocando este virus, sin embargo, se hace cada vez más importante contar con la legislación adecuada para evitar los abusos que esta nueva forma de trabajo podría generar.

Sin embargo, en algunos países ya se habla sobre la reactivación y un paulatino regreso a las actividades regulares, aunque actualmente en algunos países se está enfrentando la segunda ola de la pandemia. Lo cierto es que, muchos de los cambios que hasta ahora ha tenido el mundo laboral continuarán en el tiempo debido a esta extraordinaria experiencia sanitaria.

Después de haber experimentado las ventajas del teletrabajo hará que más personas estén interesadas en adoptar esta modalidad, al menos parcialmente, y a su vez que las empresas tengan que actualizar sus métodos de trabajo, para seguir siendo atractivas.

La forma de trabajar está cambiando a nivel mundial como nunca, de eso no hay duda; no obstante, las videollamadas, el WhatsApp, los correos, etc., y, en general, la comunicación virtual, se convirtió en la norma de este año como equipos de trabajo, pero, una vez que las cosas comiencen a retornar a cierta normalidad, ante posibles reapariciones de nuevos brotes sanitarios, la recomendación será seguir usando estas formas de comunicación para controlar al virus y estar preparados para posibles contagios futuros.

Es de esperar que las organizaciones opten en el futuro por impulsar modalidades mixtas de trabajo, o bien una flexibilidad horaria y los sistemas que mezclen trabajo presencial con teletrabajo podrían ser uno de los mecanismos para prevenir contagios y evitar aglomeraciones donde una parte importante de las tareas sean realizadas de forma remota y la comunicación con los equipos se realice de manera virtual, para mantener el bienestar y las relaciones bajo esta modalidad y garantizar que la forma de comunicación no promueva una extensión desmedida de las jornadas laborales, que genere agobio e interfiera en la vida personal de las y de los trabajadores.

Esta nueva modalidad donde la tecnología es el gran motor del cambio cuando hablamos del futuro del trabajo y ahí, el impacto de la pandemia ha sido enorme, también conlleva grandes retos para los países de economías pequeñas, en cuestiones como salud, educación e infraestructura a la cual los gobiernos deben dar alta prioridad.

Para muchos hogares el modelo de la oficina del futuro en casa que está emergiendo gracias a la pandemia promete ser una solución para lograr ingresos para el hogar. Claro está que esto significa nuevos retos en la educación tecnológica que plantea un cambio de mentalidad y de facilitar los recursos de educación online que permitan tener éxito en este proceso.