Registro akásico

Elogio a los ataques de la soberanía

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

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Quien disiente de mi criterio es un corrupto. No solo debo calumniarlo sino lanzar mensajes inflamatorios para destruirlo. Crear embustes para engañar a los incautos, caracteriza, por un lado, al extremismo subsidiado de los entreguistas; como, por otro lado, a los enriquecidos influyentes del crimen organizado. Llamados al linchamiento, a prohibir de por vida la actuación pública, o a negar la dignidad bajo el remozamiento de la difamación, envenena la política nacional.

Ahora también se discute los resultados electorales. Los actos políticos donde un gremio se manifiesta, expresión libre del derecho a optar, no merecen acato. Los abogados debemos respetar a nuestros colegas. Una foto donde los candidatos para ejercer unos pocos meses en el cargo de magistrado de la corte constitucional, se saludan enfrente del local de votación es motivo de mofa; en lugar de elevar la dignidad de los contendientes. Tan abogados son los miembros de un tribunal como los agremiados. No es posible para quienes ocupan un cargo, anular con arrogancia, la voluntad libre y masiva de otros profesionales. Mucho menos que se entrometan güizaches de oenegés pagadas para practicar una política sectaria.

Se denuncia al prevaricato como peligro para la democracia. En los EUA, las alegaciones políticas de Trump, no encontraron eco en los tribunales. Se trata de un acontecimiento político y, por lo tanto, debe resolverse por los órganos administrativos encargados. Las pruebas irrefutables de inexactitudes y errores, no alcanzan a motivar una actuación judicial pues no eran decisivas del resultado. Ninguna autoridad judicial se entremetió para expresar por sí misma, un nombramiento político. Hubo pequeños fraudes al suplantar a votantes, comprar papeletas electorales de correo, agruparlas y presentarlas en horas de la madrugada etc. Pero al final, se reunió un colegio electoral, y votó. Ese último evento es innegable y no alcanzan protestatarios con cuernos de búfalo para anularlo.

Es absolutamente aborrecible presentar un texto hipócrita del abogado Michael Kozak como ejemplo de apego legal, cuando ese internacionalista se caracteriza por buscar salidas a través de la burla de la legalidad. Después del asesinato del depuesto canciller chileno Orlando Letelier y su asistente, promovió eludir el debido proceso en un tribunal de EUA; a través de invocar un viejo tratado de 1914. El caso quedó impune. Fue la justicia chilena, quien sancionó a los autores intelectuales.

El trumpista ex subsecretario de Estado para asuntos del hemisferio occidental; en su momento, había negociado la salida de Manuel Noriega para evitar el juicio por tráfico de drogas. Finalmente, no se aceptó ese taimado camino, pues al apresar al dictador Noriega, se esperaba descubriera a sus cómplices en las altas esferas del gobierno norteamericano. Tal circunstancia, no ocurrió, pues la omertá es la ética de los delincuentes. Durante su carrera diplomática, siempre gambeteo para evadir la legalidad, como en el caso de los contras de Nicaragua, o de la crisis haitiana con el presidente Aristide. Es tan descarado que conmemoró el hundimiento del USS Maine en 1898. Hecho que sirvió de excusa a la invasión de Cuba, después del bulo de los diarios de William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer, entre ellos el New York Times, donde se señalaba falsamente la autoría del ejército español; cuando había sido provocado por una explosión en una caldera. ¡Recordad al Maine, España al infierno! Fueron los titulares iguales en todos los diarios, celebrados cien años después por el tal Kosak.