Escenario de vida

¿Es aconsejable un ministerio todopoderoso?

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

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Existe un masivo rechazo a la propuesta de ley del oficialismo que persigue que se aglutinen entes técnicos como el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), el Instituto Nacional de Bosques (Inab), la Oficina de Control de Áreas de Reservas del Estado (Ocret) e instituciones que administran los lagos del país, para que todo pase a ser parte del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marn). En circunstancias diferentes, si se hubiera discutido, y analizado con todos los sectores para que no se tratara de algo improvisado, quizás se podía haber sacado algo interesante que favoreciera al medio ambiente y reforzara al Marn, pero jamás dándole un poder totalitario a dicho ministerio.

Entre algunas de las instituciones que se han manifestado en contra de la iniciativa de ley 6054 están la Escuela Nacional Central de Agricultura (Enca), el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Guatemala, la Asociación de Reservas Privadas de Guatemala, la Asociación para el Desarrollo Integral de la Gloria (Asodig), Centro de Estudios Conservacionistas (Cecon), Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de la Usac, Colegio de Farmacéuticos y Químicos de Guatemala (Cofaqui), JD del Inab, Cámara del Agro, Gremial Forestal, Cámara de Industria de Guatemala, Gremial de Huleros de Guatemala, Cacif, Balam, Defensores de la Naturaleza, Industrias Forestales, Regentes Forestales y Profesionales, Asociación en Defensa de la Propiedad Privada, Alianza Nacional Comunitaria, Red Territorios de Vida TICCAs Guatemala, entre algunas. Pero aquí no termina todo, porque se trata de todo un paquete de iniciativas que están enhebradas unas con otras. Por ejemplo, las iniciativas 6055 y la 6021, que son parte del paquete, también cuentan con fuerte oposición por instituciones de reconocida trayectoria.

Pero revisemos qué repercusiones puede traernos si pasa la ley 6054 que busca situar bajo la coordinación del Marn a instituciones autónomas bajo una sola sombrilla. Si las analizamos, algunas de ellas están bajo la Presidencia, mientras otras están bajo la Vicepresidencia, pero todas tienen competencias diferentes y juntas directivas específicas.

Según expertos en el tema, la principal preocupación es la erosión de los cuadros técnicos en el caso de Inab, que al pasar al Ministerio, si no queda salvaguardado, pueden ser cambiados de acuerdo con los vaivenes políticos y violentará la autonomía y la descentralización de las instituciones en el sector, fomentando más burocracia. Como si eso fuera poco, pueden llegar a contratarse técnicos por simplemente “cuello” con poca capacidad de ejecución. Adicionalmente se propicia el manejo inadecuado de los recursos naturales y pone en riesgo el éxito alcanzado en la comercialización nacional e internacional de manufacturas de madera, contratos y convenios internacionales establecidos.

Con ello ponemos en peligro al Inab, que ha demostrado una buena eficiencia con resultados medibles en hectáreas, inversión y jornales para que pueda sobrevivir con la misma estabilidad que hoy le garantiza la certeza jurídica.

Cuando las cosas se trabajan en la oscuridad, sin tomar en cuenta consultas previas con los distintos sectores, comunidades u organizaciones locales, nada bueno sale al final. ¿Qué más razón hay para revocarlas si vemos el desfile de manifiestos de parte de muchas organizaciones o escuelas colegiadas? Por ende, pido a los diputados que sean conscientes en legislar a favor de Guatemala y no en contra, y desechen las improvisaciones destructivas para el país. ¿Es aconsejable un ministerio “todopoderoso”? Juzgue usted, amigo lector, y escriba en las redes sociales lo que piensa. ¡Que se abra la discusión!