Con nombre propio

Estados Unidos y su interés anticorrupción

Alejandro Balsells Conde @Alex_balsells

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Mike Pompeo, el jefe de la diplomacia de los Estados Unidos, sorprendió el lunes por la mañana con la noticia de que Gustavo Alejos fue declarado no apto para ingresar a aquel país. La medida abarca a su esposa e hijos. La decisión se toma al haber señalado la Corte de Constitucionalidad a Alejos como la personificación del crimen organizado en una sentencia que, de seguro, pasó a los anales de nuestro más interesante repertorio jurisprudencial, pero analicemos si la medida, que por supuesto se aplaude, es seria, oportuna, así como sus verdaderos efectos.

Iván Velásquez en un tuit, también del pasado lunes, señaló: “Gustavo Alejos ha sido uno de los articuladores de la corrupción y la política desde el gobierno de Berger, sin excepción, hasta la actualidad. Solo ahora, concluido el gobierno de Morales y tal vez para no afectarlo, se pronuncia el Departamento de Estado, advertido hace años”. Queda claro que Estados Unidos sabía de las actividades de Alejos desde hace rato y no hizo nada, menos en el gobierno de Jimmy Morales, donde se tuvo una relación enfermiza.

Gustavo Alejos trabajó para Agencias J.I. Cohen y se investiga cómo consiguió para esa empresa cuestionados contratos en el turbio mercado de medicinas. Luego terminó la relación en pleito y se sabe de una reclamación millonaria por “prestaciones” ventilándose en lo laboral. El menú de Alejos es enorme, pero es el tema de los medicamentos donde germinó su poder, esa corrupción en buena medida está amparada en marcas de los mismos Estados Unidos y acá hay temas reputacionales que establecer, sobre todo cuando vivimos en un país con los más altos precios de medicinas de la región.

¿No sería lógico si los Estados Unidos están tan sorprendidos con la corrupción de Gustavo Alejos una mención a marcas vinculadas a su corrupción? Para un simple ciudadano, como este escribiente, resulta significativo que los Estados Unidos dejen intacto el producto que sirvió para tejer un poder enorme. Estas marcas, al haber lucrado lo que han lucrado buscarán otro “articulador”. Se conoce que esas empresas vienen a nuestros países a corromper hasta al conserje, esto debe señalarse.

Alejos es el facilitador del tráfico de influencias para la elección de magistrados, pero ¿cuáles son la bancadas que le aseguraban a Alejos poder influir en la elección? Guatemala no puede ser un país serio frente al mundo cuando la tercera bancada más grande de su Congreso es la UCN, y tanto para la autoridad electoral como para la sociedad en su conjunto, con toda desidia la vemos como parte del paisaje. No sabemos si existe o no relación entre la UCN con Alejos, pero sí sabemos que ese partido mantuvo nexos con el crimen organizado, siendo su dueño un narco confeso, si no nos percatamos de esto somos cómplices del desastre. El partido Todos tiene dueño y es Felipe Alejos quien se muestra como el capataz, y los nexos con Gustavo Alejos abundan para el análisis y deberían ocupar más a la prensa independiente.

Juan José Arévalo, nuestro gran presidente, nos dejó escrito que la geopolítica “es el estudio de la piratería histórico-geográfica, tal como perdura en la actualidad, convirtiendo en derechos los asaltos”, y la reflexión es oportuna porque esta tardía sanción se ve poco legítima cuando desde el propio bufete del vicepresidente Mike Pence se gestionaron esfuerzos por empujar para atrás la lucha contra la corrupción.

Vemos el rostro de Gustavo Alejos, pero hay una larga fila esperando ocupar su lugar y lo que no sabemos es si ese lugar se conquistará, de nuevo, con marcas que se muestran respetuosas de la ley allá, pero acá compran a quien se les pone en el camino.