Pluma invitada

Festival de las Flores, procesiones y el semáforo

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¡Qué bueno que el municipio de Antigua Guatemala haya logrado colocarse en el color amarillo del semáforo del TAS y qué bueno que haya decidido organizar el famoso Festival de la Flores de Antigua! Todo es parte de la Nueva Normalidad, en donde debemos vivir una vida normal sin enfermar.

Lamentablemente, la afluencia al Festival de las Flores de Antigua Guatemala fue tal que se necesitaban 4 horas para llegar, por el atasco de autos. Las calles se llenaron de visitantes, provocando una gran aglomeración de personas y la situación sobrepasó cualquier medida que la Municipalidad haya implementado. No fue precisamente un ejemplo de comportamiento urbano en la Nueva Normalidad, pero toda experiencia es buena y se sacan valiosas lecciones de ella.

En este caso la lección aprendida es que, dentro de la Nueva Normalidad, las municipalidades juegan un papel muy importante en todas las actividades para evitar situaciones que propicien el contagio. La Nueva Normalidad exige que todas las municipalidades adopten un rol muy activo y que es su responsabilidad controlar el flujo de personas y vehículos, los aforos en los establecimientos, además del control y ordenamiento en las calles, para evitar las aglomeraciones como la del domingo en Antigua Guatemala.

La lección se vuelve aún más importante porque este año se celebrarán las procesiones de Semana Santa, si el semáforo lo permite, y se espera una gran afluencia de seguidores y turistas. Quizás desde ya las iglesias deben pensar cómo van a colaborar con la Municipalidad para evitar las aglomeraciones en su recorrido. Recordemos, la Nueva Normalidad es muy diferente a la normalidad que teníamos antes de la pandemia. Ahora todo ha cambiado y debemos adaptarnos… tanto las personas como las autoridades. La manera de interactuar y sobre todo de presenciar eventos como el Festival de las Flores o las procesiones de Semana Santa ahora debe ser muy diferente a la anterior y así evitar situaciones que propicien el contagio.

Se vuelve imprescindible que las iglesias y las municipalidades trabajen en conjunto para lograr un adecuado manejo de los espectadores y sus vehículos. Una posible idea sería, aprovechando que la mayoría de las personas espera y sigue por un tiempo a varias procesiones, que los recorridos de estas se coordinen con la Municipalidad y así la gente pueda también hacer un recorrido viendo las procesiones a medida que camina, sin detenerse. La idea sería que la gente siga avanzando, acompañando a varias procesiones en un recorrido preestablecido por la Municipalidad, mientras que cada procesión también sigue su propio recorrido. Estoy seguro de que a las municipalidades y a las iglesias se les ocurrirán otras y mejores ideas con el fin de evitar las aglomeraciones que se vieron en el Festival de las Flores de Antigua, lo importante es que trabajen de manera colaborativa.

Adicionalmente, no olvidemos que el color del semáforo es el principal rector de si se realizan o no las procesiones de Semana Santa. Para asegurar que sí se realicen, el semáforo debe estar al menos en un color amarillo y lograrlo no depende de la Municipalidad o de las iglesias… depende únicamente de nosotros y de nuestras acciones diarias. Debemos, desde ahora, evitar toda aglomeración, ya que pueden provocar que el semáforo se vuelva naranja o rojo, y entonces nos quedamos sin procesiones. Por ello es muy importante siempre respetar el semáforo, aplicar los protocolos de seguridad, cumplir con las medidas de prevención y, sobre todo, vacunarnos contra la enfermedad.