Criterio urbano

Fomentemos la innovación en Guatemala

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

En los últimos años, la tecnología y los servicios digitales han cambiado la forma en que nos movilizamos, cómo interactuamos con otras personas, qué herramientas se utilizan para trabajar y cómo somos más productivos. Esto es gracias a la innovación, definida simplemente como el uso de una nueva idea o metodología con el fin de agregar valor. Esta idea tan simple puede complejizarse aún más, cuando vemos todos los componentes detrás de lo que mueve a la innovación en un determinado país.

La Universidad Insead, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi) y la Universidad Cornell han desarrollado de manera conjunta el Índice Global de Innovación, como una herramienta para fomentar la innovación y la creatividad en los países, ayudando a crear ecosistemas que se involucren en mejorar un entorno más propicio para ideas que sean, no solo innovadoras, sino que tengan el suficiente valor para aumentar el crecimiento.

El Índice Global de Innovación en su edición 2019 fue publicado a finales del mes pasado, evalúa a 129 países en siete factores: instituciones, capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación de mercados, sofisticación de los negocios, la producción del conocimiento y la producción creativa. Este año el informe está dedicado al futuro de la innovación en medicina, lo cual es un enfoque clave para nuestro país, por el potencial que tenemos como un destino de turismo médico.

A nivel global, los cinco países que lideran la innovación son: Suiza, Suecia, Estados Unidos, Países Bajos y Reino Unido. En el caso de América Latina los países más innovadores son Chile, Costa Rica, México, Uruguay y Brasil. Guatemala retrocedió cinco posiciones en el ranquin, cayendo al puesto 107 de 129 países analizados, con una evaluación de 25.07 puntos sobre 100, superando únicamente a países como El Salvador, Bolivia y Nicaragua, los menos innovadores de Latinoamérica.

De los siete factores analizados sobre innovación, Guatemala está mejor posicionado en la sofisticación de los negocios y los mayores desafíos están en el capital humano, así como la producción de conocimiento y tecnología. La educación y la falta de una implementación clara de la Política Nacional de desarrollo científico y tecnológico están limitando la capacidad del país a poder innovar. Un desafío claro es que necesitamos aumentar la inversión en educación respecto al PIB, que únicamente representa un 2.8%, mientras que países como Costa Rica, destinan un 7.4% del PIB.

El próximo gobierno, a través del Ministerio de Educación, tiene la gran oportunidad de aumentar la calidad educativa en matemática, a través de programas especializados que fomenten mejores prácticas para la enseñanza de álgebra, geometría y datos estadísticos, especialmente el manejo de datos aleatorios en las escuelas públicas.
Así mismo, la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología debería ponerle más atención a este indicador, como una medición clara del avance de la innovación y el conocimiento y con ello incidir en que el Gobierno pueda destinar más recursos a la inversión en investigación y coordinar un esfuerzo conjunto con Universidades del país, para promover programas que aumenten las exportaciones en servicios digitales y un mayor acercamiento al sector empresarial.
Solo generando ecosistemas en las diferentes ciudades intermedias que ayuden a impulsar una cultura que fomente la innovación, es que vamos a poder generar mayor impacto en la difusión del conocimiento y la creación de valor para aumentar la productividad del país.