Urbanismo y sociedad

Hacia un urbanismo inteligente de Guatemala

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

Publicado el

Tan solo hace unos meses, cuando los cambios barrían nuestras esferas sociales, económicas y políticas de la ciudad de Guatemala, que se consideraron insondables, creando un aislamiento social, trabajo con desempleos y estudiar y trabajar desde casa. Algunas de estas medidas se reducirán si las curvas de infección bajan. Según la OMS, podría tardar dos años, mientras no exista una vacuna.

La ciudad de Guatemala es un caos dentro de un área metropolitana, con carreteras que se entrecruzan, donde se mezcla el tránsito pesado con el liviano. Con calzadas como la Roosevelt y la Aguilar Batres, que son parte de CA1 Y CA9, carreteras del sistema general vial del país que cruza la ciudad. Con camiones provenientes de las fronteras, que entran a la ciudad, aunque solo sea para continuar viaje para otro lugar. Con industrias dentro de zonas habitacionales. Esto hace necesaria la creación de periféricos en el área metropolitana, que medio existe uno llamado “anillo metropolitano”. El municipio de Guatemala se ha convertido en una “Ciudad Región”, en que el gobierno municipal no tiene capacidad para dominar estos problemas. Con una periferia de 20 municipios, donde se producen grandes avalanchas de población y de tránsito cada día, que se mueven hacia adentro y hacia fuera del municipio de Guatemala.

Mientras, el covid-19 ha forzado a la transformación de nuestras vidas, lo cual tendrá repercusiones significativas y duraderas en el futuro. Y en lo urbano, con un mejor medio ambiente, que significa “un conjunto de fenómenos biológicos, físicos y naturales que forman el proceso y existencia de la vida, que están interrelacionados y modificados por el ser humano”. Todo esto impone la necesidad de crear un desarrollo urbano sostenible desde una perspectiva transversal y participativa, en busca de lograr una buena relación con el medio ambiente y sus ecosistemas.

Con esta publicación perseguimos: 1º) análisis del entorno; 2º) establecimiento de una dirección para la organización; 3º) formulación de estrategias; 4º) ejecución de la estrategia y 5º) control estratégico. Un objetivo para que los municipios impulsen un urbanismo inteligente en sus localidades para facilitar que las ciudades puedan estar mejor preparadas para afrontar los retos urbanos, donde la planificación urbana integral jugará un papel decisivo.

En los últimos años se ha tenido la tendencia de ver barrios periféricos descoordinados dentro de la metrópoli, obligando a utilizar auto, contaminando el medio ambiente y evitando tener cielos claros. Según la OMS, “actualmente una de cada nueve muertes en el mundo se debe a la contaminación del aire”, una circunstancia que se agrava sin medios de transporte sostenible y no contaminantes, como el metro, los trenes eléctricos, que me recuerdan la época de los trenes de Fegua, que bien se podría recuperar, o la bicicleta.

Las ciudades deberían evitar conjuntos congestionados, con viviendas no mayor de cinco pisos, dentro de bloques separados por áreas verdes y un sistema de comunicación que vele por un tránsito liviano, con pequeños centros comerciales, arborizando las vías peatonales y evitando la congestión peatonal, para cumplir con las recomendaciones de distanciamiento físico. Con un uso del suelo calificado, con pequeños comercios de primera necesidad, cerca de las áreas residenciales. La falta de planificación urbana propicia la contaminación atmosférica, niveles de ruido y sin espacios con calidad ambiental.