Urbanismo y sociedad

Hay que respetar la calidad de las ciudades históricas

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

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A pesar de la fuerte advertencia de un experto sobre los eventos masivos y los que pueden provocar las pandemias con el covid-19 y otras, no les importó. Por lo que la ciudad de Antigua fue invadida por masas de gente, no precisamente desde el punto vista histórico-cultural.

Fundada el 10 de marzo de 1543, la Antigua Guatemala fue declarada patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco en 1979. Esta bella y mágica ciudad colonial guarda casi 500 años de historia, con un clima privilegiado y una excepcional vista hacia los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango. Fue construida en el Valle de Panchoy y nombrada la tercera sede de la capital de Guatemala. En esa ciudad, el tiempo se detuvo y quedó atrapado entre las gruesas paredes semidestruidas de sus templos, monasterios y casas coloniales, muchas destruidas por los terremotos que ha padecido a través del tiempo.

Esta colorida población aún conserva edificaciones restauradas del siglo XVI, y puede ser recorrida a pie a través de sus calles empedradas y sus múltiples casas, con sus patios formando los claustros ajardinados. Contiene una galería de arte, mercados de artesanías, ruinas icónicas, Centro Cultural Antigua, gastronomía típica. El trazado urbano cuadriculado fue obra de Juan Bautista Antonelli. La base cultural viene desde el 18 de junio de 1687, cuando el rey Carlos II y el papa Inocencio XI confirmaron la erección de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Guatemala, en el Colegio de Santo Tomás de Aquino, y le dio los mismos derechos y privilegios de que gozaban las universidades ya establecidas en Santo Domingo, Lima y México. Esta fue mi primera impresión cuando después de leer el formidable trabajo del Arq. John Hibbits y como auxiliar del Arq. Federico Fahsen realizamos el primer plan regulador de la Antigua, el cual terminé con mi tesis de graduación con “La vivienda en la Antigua”.

Posteriormente, en el 2003, trabajé con la Arqta. Susana Asencio otro plan regulador. Por lo tanto, Antigua cuenta con buenos estudios técnicos. Como ejemplo, tenemos otros estudios, como los de Álvaro Gómez, quien escribe sobre otra ciudad histórica, Salamanca, la ciudad por la que tampoco pasa el tiempo. “Hay otras ciudades que dicen que son eternas, y seguro que se puede aplicar lo mismo. Esta ciudad, eminentemente universitaria, sigue manteniendo toda la solera que le ha dado ser la primera ciudad europea en tener universidad (desde 1253) y ser parte imprescindible en la historia. Por allí pasó Colón para hacer los preparativos de la expedición a las Indias, Antonio de Nebrija creó la primera gramática del castellano, los matemáticos de la Universidad de Salamanca propusieron al papa Gregorio XIII la creación de un nuevo calendario, conocido como gregoriano. También estudiaron en su universidad grandes figuras históricas, como Hernán Cortés, Miguel de Cervantes, fray Luis de León, Calderón de la Barca y demás. Esta universidad fue la primera del mundo en la que estudió y dio clases una mujer. Los patios y claustros de Salamanca van a ser los protagonistas de este nuevo post sobre la ciudad charra. Ya he comentado en más de una ocasión que Salamanca me parece la más bella de las ciudades de España. La elegancia y la armonía de sus piedras no tienen parangón en ninguna otra población de la península ibérica. Y eso son palabras mayores, desde luego, en un territorio tan denso en monumentalidad y con ciudades tan bellas como Santiago de Compostela, Granada o Toledo, por poner solo tres ejemplos. Pero así son las cosas. Salamanca me tiene el corazón robado desde que tuve la oportunidad de visitarla por primera vez hace ya una quincena de años. De eso ya os hablé. Esta vez quiero comentar un aspecto que me dejó perplejo durante la última visita que realicé hace unos pocos meses. Se trata de la enorme cantidad de patios y claustros, de diferentes gustos y estilos, que pueblan los distintos monumentos”.