Opinión

Pluma invitada

Inevitable eje en un plan de gobierno

César Sagastume checharin.sagas@yahoo.com

Al hacer la sumatoria de los acontecimientos sociales, políticos, culturales y económicos que han sucedido en el país, en la búsqueda desmedida de intereses personales de los políticos de turno, vemos que se han autorizado eventos que van en contra de la vida de los seres humanos y la conservación del planeta, como el mal uso de la tierra, monocultivos, contaminación de los ríos, falta del planeamiento territorial utilizando la tierra, propiciar cultivos no adecuados, construi¿cción de viviendas en donde la tierra es productiva, destrucción de los bosques con la tala inmoderada, explotación minera —petróleo, oro, plata cobalto y otros—, desvío de ríos de su cauce natural y muchos más.

El primer reto fueron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que debieron alcanzarse en el 2015 y que fueron incumplidos, y luego los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Mundiales, que “constituyen un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad” y que aparecen como desafíos, pero los gobernantes de turno ocultan las acciones concretas desde la instancia nacional, departamento y municipal, contaminando a las comunidades, pero todos se lavan las manos y evitan tomar decisiones, por los compromisos espurios para beneficiarse de las riquezas naturales que a la larga sirven para la perpetuación de la especie.

Los ODS apuntan a “conservar y recuperar el uso de ecosistemas terrestres como bosques, humedales, tierras áridas y montañas para 2020. Detener la deforestación también es de vital importancia para mitigar los impactos del cambio climático. Es urgente tomar medidas para reducir la pérdida de hábitats naturales y la biodiversidad, que son parte del patrimonio común de la humanidad”.

 

La vida humana depende de la tierra, tanto como del ecosistema para su sustento y subsistencia. “La flora provee el 80% de la alimentación humana y la agricultura representa un recurso económico y un medio de desarrollo importante. A su vez, los bosques cubren el 30% de la superficie terrestre, proveen hábitats cruciales a millones de especies y son fuente importante de aire limpio y agua. Además, son fundamentales para combatir el cambio climático”.

Este es el momento de exigir a todos los que pretenden gozar de la venia del pueblo para ser electos mediante el voto en las “elecciones democráticas”; ahora es cuando debemos exigirles un plan efectivo para salvar la naturaleza y los ecosistemas, para no seguir sufriendo del calentamiento global y el cambio climático que provoca sequía y hambre.
Los ODS apuntan a conservar y recuperar el uso de ecosistemas terrestres, como bosques, humedales, tierras áridas y montaña para 2020. Detener la deforestación también es de vital importancia para mitigar el impacto del cambio climático. Es urgente tomar medidas para reducir la pérdida de hábitats naturales y la biodiversidad.

En la ruta de las Verapaces es común ver desfilar gran cantidad de vehículos de carga pesada que transportan trozas de árboles, madera procesada y leña, haciendo alarde de permisos extendidos por las autoridades competentes, a costa de pago de mordidas. Al final, la ciudadanía se siente impotente cuando se aprecia las sierras de Las Minas y Chuacús totalmente deforestadas, de las cuales han desaparecido fuentes de agua y se padecen esas consecuencias cuando un ecosistema se ha destruido.

¡Ahora es cuando debemos saber elegir a nuestras autoridades! No desperdiciemos el voto. Evitemos ser cómplices de la muerte del planeta.