Registro akásico

Invitación a jugar con el sistema

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

En medio de una nube ectoplásmica, una voz del más allá. No tan allá, pues proviene de Miami. Se denuncia a un grupo de millonarios ecuatorianos, mexicanos, colombianos, bolivianos y guatemaltecos. Los apellidos chapines son significativos: Baldizón, Stuart, Meux, Lozano Bauer, Palmieri, Alba Lorenzana, Ángel González, Archila Marroquín, Rosell, von der Goltz. La investigación enloda a un banco centroamericano y al Regions norteamericano.

Los reportajes han sido encargados por el NAHJ, o periodistas hispanos, como se llama a los latinos en EUA. Algunos de los directivos están ligados a una entidad periodista enemiga jurada de los Republicanos. Esto no significa que la principal periodista, Romina Ruiz-Goirena elabore sus escritos con falta de verdad o con invención de hechos. Al contrario, de toda afirmación existe prueba. Alguien puede argumentar, algún tipo de interés indebido por dar a entender situaciones, no dichas pero sugeridas. Tales como sacar una fotografía de los implicados con Mike Pence, hacer mención de los bancos o referir de pasada a ley Magnitsky para enmarañar el asunto. No obstante, lo dicho es incontestable.

Los nuevos ricos arribados a Miami, gracias a su falta de probidad en sus gobiernos, huyen de bancarrotas pero con crecidas fortunas personales. Son expuestos para generar envidia por ser asquerosamente ricos e inmensamente deshonestos. Poseedores de radio televisoras, empresas portuarias y hasta joyerías, se vieron involucrados en escándalos políticos y buscaron refugio en EUA. Su dinero salvado gracias a varios bufetes de abogados indicados en los reportajes, ha servido para crear Sociedades Comerciales de Responsabilidad Limitada, conocidas como LLC. Allí prosperan y engrosan la vida de lujo y superficialidad mayamera.

Oderbrecht, la empresa de caminos brasileña, ofreció comisiones o regalos anticipados en toda Latinoamérica. Pero ¡oh gran poder!, al llegar a la Florida donde se encargó de las obras viales del gran Miami, fue estrictamente ajustada a la moral y la legalidad en sus negocios. Se trata de una frontera parecida a la división entre la vida terrena y la celestial. El pecado reside en este valle de lágrimas; pero, una vez se fallece, se llega a la Jerusalén celeste para gozar de una vida sin mancha alguna.

Los ricos extranjeros arribaron al sistema ideal. No se sabe la manera como los narcotraficantes con sus bandas en el extranjero penetran a la unión americana. Ni saben inglés, pero la droga camina, sin jamás señalar a ningún pandillero gringo.

Ahora se expone a ricos y corruptos personajes latinoamericanos. No solo se trata de dañar a la administración Trump, también hay etnocentrismo. En Miami, está la clave para permitir una isla con régimen comunista a pocos kilómetros de la costa de EUA. La autoridad norteamericana no puede controlar un Hong Kong, un Singapur, fuera de su control. Sabida es la imposibilidad de impedir la independencia cubana. Por lo tanto, es funcional al control capitalista productivo, financiero y comercial, tener cerrada esa puerta en el mar Caribe. Lo trágico se expresa en que el sistema capitalista de EUA entró en decadencia.

En el pasado, las fortunas iniciales para el despegue del capitalismo en las 13 colonias inglesas fueron los negocios ilícitos en el Caribe. Corsarios, piratas y bucaneros, se diferenciaban poco de los comerciantes contrabandistas. Hoy los corruptos llegan cargados con dólares de sangre y lodo. El racismo solo los incomodará por un tiempo. Deben aprender a inclinar la cerviz y después ¡a gozar de sus fortunas! Mientras dure.