Desde Ginebra

La amenaza al acceso de los alimentos

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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La guerra en Ucrania pone en riesgo la seguridad alimentaria mundial, entendiendo esta, tanto al acceso como a la inocuidad de los alimentos, para enfrentar la recuperación económica que el mundo sufre, con los precios de los alimentos y fertilizantes que están al alza. Esto amenaza a los consumidores y productores, como también puede afectar a la recuperación económica.

Dependiendo de cómo se desarrolle el conflicto armado en Ucrania, las organizaciones internacionales hacen un llamado a proteger a la gente del hambre. El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Qu Dongyu, durante una conferencia regional hizo la advertencia de que ningún país será suficientemente grande o poderoso como para abordar este problema solo.

Este conflicto ha desatado una ola de movimientos migratorios que pone en riesgo a estas poblaciones de su seguridad alimentaria. Europa no había visto una afluencia tan grande de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial, donde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) estimó en cuatro millones de personas las que han huido de la guerra.

En una reunión reciente de la ONU, Rusia fue acusada de causar una crisis alimentaria mundial que podría derivar en una hambruna al atacar a Ucrania, generando un conflicto entre dos potencias productoras de cereales e insumos agrícolas. También es una tragedia para las personas más pobres del mundo que no pueden absorber los aumentos de precios de los alimentos básicos y los insumos agrícolas que resultarán de las perturbaciones en el comercio mundial.

Latinoamérica y el Caribe, con unos 650 millones de habitantes según la ONU, produce suficientes alimentos en términos calóricos para mantener la vida de unos 1.300 millones de personas. La región latinoamericana y el Caribe posee una riqueza de biodiversidad única que representa un 13% de la producción mundial agrícola y pesquera, además de un 34% de los recursos de agua dulce del planeta.

La pandemia ha golpeado duramente a Latinoamérica y el Caribe, donde el hambre, la obesidad y la pobreza han aumentado, y los recursos naturales y el ecosistema se enfrentan a la inmoralidad, los consumidores y productores se enfrentan a una amenaza que también puede afectar a la recuperación económica tras la pandemia, como la inseguridad alimentaria. La guerra ya impacta a la crisis alimentaria en África y Oriente Medio, y se seguirá extendiendo rápidamente a otras regiones.

Los organismos internacionales responsables sobre esta materia enfrentan retos sin precedentes. Para 2050 debemos sustentar a casi 10.000 millones de personas a nivel mundial. El aumento de los precios de los alimentos y la escasez de cultivos básicos derivados del conflicto ya se están sintiendo en varias partes del mundo occidental y se están extendiendo a los países más vulnerables del mundo.

Además, los jefes de Estado y gobernantes mundiales han subrayado la importancia del comercio para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición en los compromisos contraídos en el marco de la Agenda 2030, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Antes de la guerra en Ucrania y los efectos de la pospandemia del covid-19, la inseguridad alimentaria ya iba en aumento en el mundo. Más aún, con el conflicto en Ucrania y Rusia, quienes son dos potencias importantes productoras de cereales. Seguramente, esta situación exacerbará la inflación de los precios de los alimentos, así como el suministro en las economías en desarrollo y afectará a los países más pobres y vulnerables.