Registro akásico

La distracción sirve a los negocios turbios

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

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Disentir es un derecho. No estar de acuerdo con lo dicho por alguien o algunos, aunque sea una mayoría patente, demuestra seguridad en sí mismo. No se cede ante una futura invectiva o la reprobación farisaica. Para estar en contra se necesita capacidad crítica, pues se deben aducir hechos conocidos y los argumentos deben mostrar solidez. Muchas veces, el criterio se impone por apandillados con intereses oscuros, es resultado de falacias o de notorias situaciones falsas. También, sostener un criterio diferente al dominante implica la voluntad de mantener valores por razones políticas responsables o de salud social.

El 10 de agosto, los obispos católicos manifestaron su adhesión al proceso democrático. Demandaron prudencia frente a modificar la institucionalidad estatal. No armar alharacas para hacer avanzar intereses oscuros fue su consejo. Demandas graves como la renuncia presidencial, fruto de un proceso legitimado por el paso del tiempo, altera la vida republicana. Pocos fuimos, en su momento, los denunciantes del viciado proceso electoral. Hoy es evidente el uso de piquetes para provocar desórdenes y menoscabo de derechos. No lo dijeron, pero conlleva interrogarse sobre el origen de los fondos y las razones para la desestabilización.

Aunque es un exceso y no favorece la democracia, hay que fijarse en un país vecino. En Nicaragua, el gobierno está actuando con arrebato ante las provocaciones. Ha encarcelado a candidatos en el actual proceso electoral, ha cerrado diarios y no vacila en utilizar la fuerza contra los manifestantes. También ha puesto fuera de la legalidad a determinadas oenegés internacionales. Curiosamente son las mismas acusadas en el país de financiar las protestas y la falta de raciocinio en las demandas. ¿Cuál es la razón por la cual, gobiernos de signos ideológicos muy diferentes son sujetos de desestabilización por los mismos?

El ablandamiento de la solidez estatal, sin consideración ideológica, es un medio para impulsar la contratación de préstamos en el sector público. Giammattei está necesitado de fondos frescos para mantener la estabilidad a través del pago de respaldo político. Su período presidencial lo inició con un endeudamiento descomunal que le ganó tiempo, ante la intervención extranjera. La presión por gastar tiene como corolario a la corrupción. Además, gobiernos débiles convienen a la conducción geopolítica internacional por las potencias mundiales.

Dado su carácter pastoral, los obispos todavía creen posible ponerse de acuerdo por encima de intereses mezquinos. Recuerdan a Isaías, uno de los más longevos en emitir profecías. Según la Biblia, advirtió al rey de Israel no retar las realidades políticas. Sin escucharlo, se intentó la fallida guerra siro efraimita. Un vecino, el rey Acaz de Judá, sufrió las consecuencias de ese conflicto; para no ser destronado aceptó tributos más altos y se le impuso el culto de ídolos asirios.

Por ello las lecciones políticas, sin importar su ropaje simbólico o lenguaje figurado, necesitan ser atendidas. Un pequeño país no puede estar armando líos. Ciertamente, las potencias, y en especial EUA, van a entrometerse en su vida interna. La hostilidad hacia los negocios con Rusia y China es por dicha influencia. Antes que retar y generar desorden conviene mantener los procesos normales de organización política, pues garantizan la paz. La parresia, o sea tener habla audaz y aparentemente ofensiva, ayuda a ocultar la corrupción en la hacienda pública. De antemano se sabe que no logrará su objetivo, pero distrae a la atención ciudadana.