Urbanismo y sociedad

La élite, entre pobreza y corrupción

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

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Alfonso Yurrita Cuestas

La película Roma obtiene 19 nominaciones para el premio Óscar. Es un tema muy parecido a la historia de la ciudad de Guatemala. Esta película trata sobre la estructura urbana de los inmigrantes de la ciudad mexicana. Roma saca de las sombras a las trabajadoras del hogar y la necesidad de una legislación laboral que proteja los derechos de este sector. La colonia Roma fue, durante la primera década del siglo XX, un asentamiento de la clase alta de la ciudad, edificando suntuosas mansiones y palacetes, parte de los cuales fueron demolidos cuando perdió importancia y cedió su lugar a otros fraccionamientos que en su momento cumplían con las demandas de modernidad que exigían sus nuevos moradores. Desde los años 2000 vive un proceso de crecimiento y renacimiento ante la construcción de nuevos desarrollos inmobiliarios, sitios de entretenimiento, alimentación, cultura, gentrificación y desplazamiento de sus ocupantes originales. La película narra un año en la vida de una familia de clase alta profesional en la colonia Roma de la Ciudad de México, a principios de los años 1970. Cleo es una empleada doméstica en la casa de Sofía, que junto a Teresa, de origen indígena, oaxaqueñas y hablan español; como su lengua materna, el mixteco.

La ciudad de Guatemala ha desarrollado un proceso urbano similar. En 1879, el gobierno de Reina Barrios impulsó la construcción de varios edificios y espacios públicos, realizados con el sello de una nueva estética de gusto afrancesado, más cosmopolita y romántica; alejados de la sensibilidad casi conventual, rescatada de la arquitectura civil castellana colonial. Definió el crecimiento de la ciudad hacia el sur y acentuó la influencia urbanística francesa, con bulevares, monumentos, parques y barrios residenciales. Todo el proyecto estuvo asociado a la Feria Internacional, celebrada en 1897, que creó el Parque Navidad. Realizó el bulevar de La Reforma, donde funcionó el Museo de Historia Natural y el Palacio de la Reforma. Todo esto se inspiró en los Campos Elíseos de París, que el mandatario y su esposa habían conocido durante su estadía en Francia y Estados Unidos. Parte de los edificios en el Centro Histórico y la actual Avenida de La Reforma fueron destruidos por los terremotos de 1917 y 1918. Además, generó plazuelas, calzadas y bulevares flanqueados por casas abiertas, rodeadas de jardines. Aun así, la mayoría de los monumentos siguen exhibiéndose en el lugar.

Las ansias urbanistas del mandatario lo llevaron a fijarse en la finca La Aurora, donde dispuso realizar el gran Parque de La Reforma. al final, instaló allí el aeropuerto. En 1929, don Felipe Yurrita dispuso ceder gratuitamente tres fracciones esquineras en la intersección de la 7a. avenida y calle Montúfar con destino a la construcción de la plazuela España, donde se colocó la fuente de Carlos III, que estuvo en la Plaza Mayor. Actualmente muy mal diseñada en su última reconstrucción.

En 1879, Barrios dotó de terrenos para vivienda a los obreros manuales que reciben un salario por su trabajo de la ciudad. Personalmente distribuyó lotes del terreno municipal en el campo de San Gaspar —atrás del Teatro Nacional—. De esta manera se formó la hermosa arteria que conducía al Guarda Viejo. Paulatinamente, las orillas de ese camino comenzaron a poblarse, más que todo con familias humildes. Y que al final estaba asentado el pueblecito del Guarda Viejo —hoy zona 8—, llamado avenida Simón Bolívar. A ambos lados de esa avenida se formó un núcleo de transacciones comerciales que dio lugar a lo que, en términos económicos, corresponde a servicios terciarios. El Barrio del Guarda Viejo y otros formaban parte de esta colina originalmente, la de Pamplona que fue seccionada por el bulevar Liberación.