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La etiqueta en una comida de negocios

Brenda Sanchinelli imagen_es_percepcion@yahoo.com

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Los estudios mercadológicos revelan que más del 75 por ciento de los negocios se cierran en torno a una mesa, durante una comida, ya sea en un restaurante o en áreas dentro de la empresa. Este es un aspecto muy importante tanto para negociar como para tomar decisiones.

La etiqueta en los negocios involucra los elementos representativos de la cultura, basados en las normas y costumbres aceptadas por todos. Por lo que una comida de negocios puede revelar detalles basados en actitudes que podrían pronosticar el éxito o fracaso de una futura negociación o relación laboral.

Factores sencillos, tales como saber comportarse con propiedad y elegancia al momento de la comida, proyectan una buena imagen, pero también reflejan inteligencia, observación, adaptabilidad y prudencia, virtudes que son indispensables en el mundo empresarial.

El Manual de Carreño trata de las normas básicas de urbanidad y buenas costumbres, que, aunque hoy en día algunos tratan de menospreciar, nunca pasan de moda. Tradicionalmente compartir los alimentos ha sido una muestra de afecto especial por alguien, porque permite convivir, compartir, conversar, aprender, borrar diferencias y afianzar relaciones en cualquier nivel: profesional, político, familiar y, por supuesto, amatorio.

Las normas de etiqueta en la mesa son muy antiguas y diferentes según la cultura o país al que se haga referencia, pero existen reglas de convivencia comunes, basadas en el respeto a los demás. La puntualidad, la cortesía y las buenas maneras son factores valorados en todo el mundo.

La mesa es el centro de reunión perfecto para cualquier ocasión. Podemos celebrar un cóctel, un coffee-break, almuerzo o cena, festejos institucionales o un desayuno o brunch de trabajo. Por lo que es importante reconocer que, inconscientemente, cuando cuidamos los detalles del refinamiento y buen tacto hacemos sentir bien a los demás, y este es el principio fundamental donde se sustenta la “etiqueta en la mesa”, que es un principio altruista y no egoísta.

Según decía el político francés André Malraux, “la educación no se hereda, se conquista, es decir que no importa el origen de una persona, sino el esfuerzo particular por saber convivir con los demás”. La mesa debe ser respetada, no solo por ella en sí misma, sino por consideración a quienes nos acompañan mientras comemos.

El uso y prácticas de normas de etiqueta en la mesa son herramientas necesarias para desenvolverse con soltura en el mundo de los negocios. En una empresa todos los colaboradores, cualquiera que sea su puesto, son indirectamente representantes de la corporación donde se desempeñan. La idea es saber conducirse con certeza, propiedad y seguridad en sí mismo. Todo esto contribuirá a consolidar en usted una imagen profesional impecable. Por ello es fundamental observar el protocolo antes, durante y después de la comida.

Al concertar la cita, no cambie hora y lugar a último momento, escoja un buen restaurante con comida internacional, reserve una mesa bien ubicada, vista adecuadamente para impactar al cliente, el anfitrión siempre debe llegar antes, puntualidad rigurosa, apague el móvil, el invitado debe ordenar primero, coma y beba con mesura, ofrezca al final postre y café, momento adecuado para hablar del negocio tal cual; no haga ningún comentario sobre la cuenta, sea cortés en todo momento y “siempre” paga el anfitrión. Es importante comprender que en las comidas de negocios se representa a la empresa y sus intereses, por lo que el comportamiento debe ser impecable y a la altura.