Desde Ginebra

La OMC y la salud

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

En un mundo cada vez más integrado es menos posible llevar los distintos temas de política internacional
aislados unos de otros. Este es el caso entre el comercio y la salud. Ante la pandemia del covid-19 se ha generado un amplio debate en el seno de la Organización Mundial del Comercio.

Con el objetivo de una mayor coherencia institucional, se estableció una colaboración trilateral para robustecer la base de información que asista a los responsables de formular políticas. Con este fin se estableció la cooperación entre los organismos internacionales, tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi) y la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Las tres organizaciones se reúnen periódicamente para intercambiar información sobre sus respectivos programas de trabajo, en función de las posibilidades de sus mandatos y presupuestos. En momentos en que el mundo atraviesa por una pandemia, es de vital importancia que los responsables de los organismos internacionales relacionados con la política sanitaria y con la política comercial, vigilen una mayor coherencia entre sus respectivas esferas de responsabilidad.

Actualmente las cuestiones del comercio y la salud pública ocupan un lugar prioritario en la agenda multilateral. El sistema de comercio tiene mucho que contribuir al incremento del bienestar mundial, facilitando el intercambio del comercio de productos médicos esenciales, mejorando la capacidad del sistema comercial, así como la eliminación inmediata de todas las barreras a las exportaciones y las restricciones que bloquean el acceso a las vacunas anti covid-19, haciendo frente común a una emergencia de salud pública.

El acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (Adpic) de la OMC, abarca aspectos relacionados con la salud, particularmente con la cuestión de la protección de patentes. En la OMC, las discusiones sobre el tema de la propiedad intelectual y el acceso a los medicamentos y equipos médicos esenciales covid-19, generaron el debate de una propuesta de India y Sudáfrica sobre una exención a los Adpic, de ciertas disposiciones para la prevención, contención del covid-19, cuyo objetivo es facilitar el acceso a la información que permita la producción y acceso inmediato de vacunas y productos médicos para hacer frente a esta pandemia.

En este tema es muy importante encontrar un equilibrio adecuado entre dos objetivos de salud pública complementarios, el de proporcionar incentivos para la invención futura de nuevos medicamentos y el de garantizar el acceso a los medicamentos existentes en condiciones asequibles. El acuerdo sobre los Adpic se propone alcanzar ese equilibrio, ya que este contiene varias disposiciones que permiten a los gobiernos aplicar sus regímenes de propiedad intelectual, teniendo en cuenta consideraciones de salud pública. También prevé cierta flexibilidad en la aplicación del Acuerdo, al permitir a los países, en determinadas circunstancias, limitar los derechos exclusivos de los titulares de patentes, por ejemplo, otorgando licencias obligatorias y permitiendo la importación paralela de productos patentados.

Según la OMS, se calcula que en la actualidad la tercera parte de la población mundial carece de acceso a medicamentos esenciales, y que más del 50 por ciento de la población de los países pobres de África y Asia no tiene acceso ni siquiera a los medicamentos más esenciales.

Algunos acuerdos de la OMC pueden influir en los precios de los medicamentos, a través de la eliminación o reducción de los derechos y obstáculos a la importación aplicados a medicamentos, vacunas u otros suministros médicos que se traduzcan en un descenso de los precios al consumidor.