Desde Ginebra

La pospandemia y el comercio

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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El fin de la pandemia del covid-19 pareciera estar cerca, varios países están eliminando gradualmente las medidas impuestas durante los dos últimos años, desde que se declaró la emergencia de salud pública por parte de la Organización Mundial de la Salud, que reconoció como pandemia al covid-19, en marzo de 2020. Aparentemente, los casos en las unidades de cuidados intensivos están bajando a niveles de antes de la emergencia de salud; sin embargo, en algunos países las muertes y las infecciones por el virus siguen aconteciendo.

Reflexionando sobre el impacto de la pandemia en el comercio, los riesgos y sus efectos son más evidentes y es probable que aumenten en el futuro, a medida que se intensifiquen con las nuevas amenazas del cambio climático y las tensiones geopolíticas. No se puede hablar de la pospandemia sin tomar en cuenta a estas alturas el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que es una catástrofe humanitaria y también es un duro golpe, entre otras, para las redes de suministro, a pesar de que aún se desconoce toda la magnitud de este conflicto.

Un informe reciente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), informa que, debido al sorpresivo acontecimiento en Ucrania, reporta un rápido empeoramiento de las perspectivas para la economía mundial, creando aumentos de los precios de los alimentos, el combustible y los fertilizantes, una mayor volatilidad financiera, la desinversión en desarrollo sostenible, las complejas reconfiguraciones de la cadena de suministro mundial y el aumento de los costos comerciales.

La Unctad expresa su preocupación por los efectos en los precios de los alimentos y los combustibles. Debido a la crisis entre Ucrania y Rusia, que son dos importantes actores globales en los mercados agroalimentarios, representan el 53 por ciento del comercio mundial de aceite y semillas de girasol y el 25 por ciento del comercio mundial de trigo. Esta situación en rápida evolución es especialmente alarmante para las naciones en desarrollo. Rusia proporciona una participación del 20 por ciento del total de las exportaciones de gas natural.

África y Oriente Medio son las regiones más vulnerables, ya que importan más del 50 por ciento de sus necesidades de cereales de esa región. Los futuros del trigo se han disparado, lo que hace que el producto sea más caro para los fabricantes de alimentos, quienes probablemente pasarán esos costos a los consumidores. La combinación del aumento de los precios de los alimentos y la escasez podrían provocar disturbios civiles, advirtió Unctad.

La crisis generada por estos eventos está asestando un duro golpe a la economía mundial e interrumpiendo las cadenas de suministro. La crisis sanitaria primero causó un colapso en la actividad económica en todos los ámbitos, y el comercio mundial de bienes cayó precipitadamente, al igual que el turismo y los servicios de transporte. Además de afectar el comercio, las interrupciones de la cadena de suministro están contribuyendo a la inflación.

La plena aplicación del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC, las nuevas disciplinas sobre el comercio digital y la reducción del recurso a las prohibiciones de exportación pueden ayudar sobre el terreno, mientras que la reducción progresiva de los obstáculos al comercio, incluso en sectores clave de servicios, y una mayor convergencia y normalización de la reglamentación, también podrían aliviar los cuellos de botella comerciales y equipar a las cadenas de suministro para un futuro más arriesgado e incierto.