Desde Ginebra

Las potencias comerciales mundiales

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

Generalmente se denomina primera potencia económica mundial al país que ostenta el primer lugar en cuanto a la riqueza económica, desarrollo tecnológico, así como, en términos del PIB. Por ahora, y de acuerdo con algunas fuentes, los Estados Unidos de América, con un ingreso per cápita estimado para 2021 de 21.9 mil millones de dólares; China, de 16.5 mil millones de dólares; la Unión Europea, aproximadamente 19 mil millones de dólares; Japón, con 5.1 mil millones; y Rusia, en onceavo lugar, con cerca de 1.6 mil millones.

Para otros expertos, una potencia comercial es aquel país que goza de la potencialidad y voluntad para prevenir, o amenazar con la intervención, militarmente y de forma decisiva, y ejercer su influencia y hegemonía, mediante intervenciones económicas, diplomáticas o ideológicas en todo el ámbito de la sociedad internacional, cualquiera que sea la extensión de esta.

Después de la Segunda Guerra Mundial, donde los grandes vencedores fueron los Estados Unidos y la Unión Soviética, se consolidaron como superpotencias y dividieron el mundo en dos bloques que se enfrentaron en una guerra fría durante 50 años.

Sin embargo, en 1991, con la disolución de la Unión Soviética, los Estados Unidos queda como única superpotencia mundial comercial, aunque la Unión Europea también es considerada superpotencia, a pesar de que esta posición se ve seriamente amenazada por la crisis mundial y el aumento de economías emergentes, cuando la República Popular China asume el segundo lugar, superando a Japón como la segunda economía del mundo.

Existen algunos analistas que estiman que Estados Unidos ya no tiene las condiciones que tuvo antes de imponer fácilmente su unilateralismo mundial. Todos los organismos surgidos desde la Segunda Guerra Mundial están actualmente en una encrucijada por los nuevos centros de poder, y los Estados Unidos puede que tenga resistencia a aceptar ese nuevo orden.
Debido a la dramática e impredecible batalla arancelaria que han tenido recientemente las grandes potencias económicas, han sido los competidores y los socios comerciales que se han beneficiado del creciente flujo de mercancías, servicios e inversiones en sus relaciones comerciales bilaterales.

Aunque desde hace años se viene hablando del declive de Estados Unidos como primera potencia, lo cierto es que aún sigue siendo la nación más poderosa en términos económicos y militares; son varios los informes que la sitúan liderando su posición.

China aprovechó la globalización promovida por occidente ingresando a la Organización Mundial del Comercio, en parte como solución a los problemas de la gobernanza global; no obstante, los Estados Unidos y Europa se resisten, por sus efectos y consecuencias menos favorables para ellos.

En lo comercial, hay expertos que consideran que la masificación de los productos, que en el pasado demoraba, en algunos casos varias décadas, considerando el tiempo transcurrido entre el primer prototipo y una adopción amplia del producto por parte de los consumidores, se calcula que en el caso del automóvil fueron cerca de seis décadas; del teléfono, cinco; y de las tarjetas de crédito, más de 20 años. Hoy, sin embargo, el tiempo en que el mercado adopta una nueva tecnología con la inteligencia artificial y la 5G puede ser de apenas unos meses.

Por esa razón, pareciera que el liderazgo del imperio americano está decreciendo, pero aún está lejos de dejar su situación privilegiada. Todavía tienen que evolucionar mucho los competidores para poder adelantar al imperio americano y ser capaces de despojarlo del primer puesto.