Criterio urbano

Libertad económica para fomentar mayor prosperidad

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

Todos los años, la Fundación Heritage publica el informe de libertad económica, en el cual se evalúa a los países en cuatro áreas clave para la prosperidad: estado de Derecho, tamaño del Gobierno, eficiencia regulatoria y apertura de los mercados.
A nivel internacional, como ocurre con el índice de competitividad, el país con la mayor libertad económica es Singapur. Esta economía ha logrado no solo mayor prosperidad para sus habitantes, sino la capacidad de ser uno de los países con la mayor innovación, logrando una transformación importante que lo ha convertido en un ejemplo para el mundo. Esto, mayoritariamente, gracias a la libertad económica, definida por la Fundación Heritage como “el derecho fundamental de todo ser humano a controlar su propio trabajo y propiedad. En una sociedad económicamente libre, los individuos son libres de trabajar, producir, consumir e invertir como les plazca. En sociedades económicamente libres, los gobiernos permiten que la mano de obra, el capital y los bienes se muevan libremente y se abstienen de la coerción o restricción de la libertad más allá de lo necesario para proteger y mantener la libertad misma”.

Esto explica mucho por qué Chile es el único país de América Latina considerado como principalmente libre en el ranquin, evaluado en la posición 15 de 180 países analizados por el indicador. El siguiente en la evaluación de la región latinoamericana es Colombia, seguido de Uruguay, Perú y Panamá. No es de extrañar que los dos países con la menor libertad económica en el mundo son Corea del Norte y Venezuela, países donde hace mucho tiempo ya no existe el concepto de libertad.

En el caso de Guatemala, este año hubo una mejora en la evaluación de 1.4 puntos, una excelente noticia que nos sitúa en la posición 73 de los 180 países, con una nota de 64 puntos sobre 100. De los cuatro factores analizados, donde más debemos avanzar como nación está en mejorar el estado de Derecho. Especial énfasis se debe hacer en mejorar la integridad gubernamental, que se ve gravemente afectada por los altos niveles de corrupción, poca capacidad para brindar servicios básicos y limitada capacidad de inversión. Nuestro país también debe mejorar la efectividad del sistema de justicia, cuya eficiencia es bastante baja, con indicios de poca independencia, especialmente para garantizar derechos de propiedad. Este es un tema crítico, especialmente por la cantidad de invasiones que ocurren en varios departamentos.

Otros factores en los que tenemos que seguir avanzando es en el indicador que evalúa la eficiencia regulatoria, especialmente en generar mayor libertad laboral. En este aspecto hay un gran desafío, por la poca flexibilidad que existe en nuestro país. La incapacidad de una persona de poder trabajar con horas y que se le reconozcan sus prestaciones como lo establece el convenio 175 de la OIT para trabajar a tiempo parcial es un tema que sigue en discusión en el Congreso, al no haber sido aprobada la iniciativa 5477, que dispone regular la forma de implementar el tiempo parcial.

De manera muy positiva, nuestro país es evaluado muy bien en aspectos relacionados con el tamaño del Gobierno y a la apertura que tienen nuestros mercados, lo cual habla de la gran capacidad que ha tenido Guatemala de contar con mayor libertad comercial. Si bien es importante mejorar la eficiencia de los servicios que presta el Gobierno, está claro que tenemos que ser capaces de seguir incidiendo en que mejore la libertad económica, como un aspecto fundamental para mejorar los indicadores sociales.