Pluma invitada

Los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020

Publicado el

Toda Guatemala se unió como una sola para apoyar a Kevin Cordón (bádminton), a Carlos Martínez (natación), Manuel Rodas (ciclismo), Érick Barrondo (Marcha), Isabella y Juan Maegli (vela) y a Yulissa López y Jennifer Zúñiga (remo). Todos ellos han logrado poner el nombre del país en alto en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 que se celebran ahora mismo. Son un orgullo para todos nosotros y les estamos muy agradecidos porque nos han traído alegrías y buenas noticias en estos días.

Solo el ser invitado a participar en un evento como las Olimpiadas es una fabulosa hazaña y sitúa al atleta entre los mejores del mundo. Si además su representación es destacada en los juegos y se coloca entre los que disputan una medalla, es para admirarlo y felicitarlo efusivamente. Es un gran logro para todos ellos y debemos brindarles un gran reconocimiento por su dedicación y disciplina para lograrlo. Pienso que todos podemos aprender mucho de nuestros atletas representantes.

Hay una frase alusiva a las Olimpiadas que dice: “Las medallas de oro no están realmente hechas de oro. Están hechas de sudor, determinación y una aleación difícil de encontrar llamada agallas”. Se refiere a que la medalla es solo un reconocimiento al deseo de cada atleta por ser cada vez mejor, a su determinación para mantenerse en el camino de lograr su meta y, sobre todo, a sus agallas para asumir la disciplina del entrenamiento diario. Son el resultado de toda una vida de esfuerzo y dedicación. Los rasgos descritos no son exclusivos de los deportistas, son comunes a toda persona exitosa. Afortunadamente, Guatemala posee mucha gente que destaca en otros campos como en los negocios, el arte, la ciencia, la educación… Todos ellos poseen las mismas características que nuestros destacados atletas. Incluso se puede decir que la diferencia de los muy exitosos y los menos exitosos no es el talento en sí, sino su trabajo continuo, su determinación y su disciplina en perseguir su sueño o meta. Todas las características anteriores no son exclusivas, son actitudes que se adquieren y basta con querer obtenerlas y entrenarnos a vivir siempre en esa misma línea.

Por ello, si deseamos tener éxito en la lucha contra el contagio del covid-19, debemos asumir la responsabilidad por nuestras acciones diarias. Debemos mostrar nuestra determinación en lograr los resultados para aliviar nuestro sistema de salud y trabajar en la línea de reducir el contagio. Sin embargo, sobre todo debemos tener la disciplina para respetar el semáforo del TAS, aplicar los protocolos de seguridad y cumplir con las medidas de prevención. Lo más importante es que también debemos trabajar como un solo equipo. La frase de Alejando Magno, “Recuerda que de la conducta de cada uno depende el destino de todos”, viene muy al caso.

La variante delta ya fue detectada en el vecino país de El Salvador y se caracteriza por ser mucho más contagiosa que la anterior. Es posible que la meseta que se presenta actualmente en los casos confirmados y en el número de personas fallecidas al día en Guatemala sea por esta variante. Es importante que todos nos transformemos en “campeones olímpicos”, como nuestros destacados deportistas, y logremos la medalla de oro en la lucha contra el contagio.

Aprendamos de nuestros atletas y apliquemos sus enseñanzas de vida a nuestra propia existencia y podremos vencer en la lucha contra el covid-19.