Urbanismo y sociedad

Los juzgados son ahora los centros políticos

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

Y seguimos proponiendo para puestos de la administración pública a personas sin un currículo adecuado para tan delicados puestos, con antecedentes sospechosos, quienes en una agresión vil a lo Maduro, piden la aplicación de prisión de Thelma Aldana. Ya lo señaló Dionisio Gutiérrez, director de la fundación Libertad y Desarrollo, quien dijo: “El gobernante Jimmy Morales no lideró, sino que destruyó la lucha contra la corrupción, y se ha dedicado a defender sus intereses”. Y quieren imponer “el Pacto de Corruptos, judicializando la política”, cuya estrategia es quitar del camino a personas críticas de ellos.

Thelma Aldana, en encuesta de la Fundación, punteaba en la capital y segunda en el país, quien, junto a Iván Velásquez y la Cicig, hizo tanto por sacar a luz la corrupción en todo nuestro sistema político. O el caso de Juan Domingo Pérez, quien iba a ser un excelente alcalde para Antigua, y fue acusado por una tontería familiar anterior y ya no pudo participar en la elección, pues quedó sin tiempo arreglando la trampa. Como dijo Aldana, creo que el Ministerio Público tiene cosas más importantes que hacer en el país.

El problema en Guatemala es que las elecciones se han convertido en un conflicto de intereses, en que no tratan los asuntos más importantes, como la seguridad fronteriza. O la sequía, donde muchos emigran, en donde existen exiguas cosechas. Con efectos devastadores del hongo óxido de café, una industria que emplea a un gran número de guatemaltecos rurales, que están acelerando el éxodo de familias de las aldeas carentes de alimentos, donde más de 200 mil familias han sido afectadas por la canícula prolongada. Sin embargo, la crisis se agrava porque el Ejecutivo reconoce que solo dispone de Q24,000 para atender la emergencia. La Organización Mundial de la Salud destaca que la desigualdad se puede paliar si se controlan los factores de riesgo.

La seguridad democrática y nacional son las debilidades del sistema económico, en especial la estructura de la población joven en riesgo que está dentro de los 15 a 30 años y que son 150,000 jóvenes que se agregan anualmente a la población económicamente activa. El 67% de los jóvenes vive de la economía informal y devenga US$2 al día, que es estar debajo de nivel de pobreza, donde muchos provienen de tugurios, viviendo en condiciones de hacinamiento.

Al final, todo se remite a la corrupción, al dinero robado por los gobiernos. El mapa de pobreza en Guatemala, elaborado por el Banco Mundial (BM) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), destaca que el 44 por ciento de los municipios rurales del país viven en pobreza y que tres de cada cuatro personas son víctimas de la miseria y la desigualdad, con mayor incidencia en Alta Verapaz, Sololá, Totonicapán, Suchitepéquez y Huehuetenango. Las áreas marginales en los barrancos en la zona 1 son de alto riesgo sísmico, que pueden alcanzar los 32,375 lotes, viviendo en tugurios, en condiciones de hacinamiento. Ahora existen algunas ventajas con los avances de la comunicación y la tecnología, por lo que enterarse de los riesgos es menos complejo. Además, se suma el desastre político nacional de la corrupción que llevó a la creación de la Cicig, con la ONU, el 12 de diciembre del 2006 y finalizaba en septiembre del 2019. Dirigida por Aldana —a la que no quieren “los políticos”—. Pero el 7 de enero del 2019, el acuerdo entre la ONU y Guatemala fue unilateralmente finalizado por el presidente Jimmy Morales, “aludiendo a la participación de la Cicig en actos ilegales” (???).