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Los logros de la AEU 2017-2019

Carolina Escobar Sarti cescobarsarti@gmail.com

Del 2000 al 2017, la Asociación de Estudiantes Universitarios Oliverio Castañeda de la Universidad de San Carlos de Guatemala, que desde 1920 había jugado un papel central en la construcción de la historia del país, fue cooptada por grupos criminales. Entre el 2000 y 2012 se incumplieron los requerimientos establecidos en los estatutos de la AEU y las elecciones dejaron de ser democráticas. Del 2012 al 2017, una Comisión Transitoria y Reguladora ilegal, usurpó la representación de la AEU.

Durante esos 17 años hubo expresiones de violencia hacia estudiantes y la AEU se usó para fines particulares; en las instalaciones de la AEU se hicieron negocios que nunca fueron fiscalizados por la Usac o el estudiantado, y se lucró con la Huelga de Dolores. “La Comisión Transitoria y Reguladora funcionó bajo el aval de las autoridades de turno, de rectorados y decanaturas, lo cual contribuyó a acallar la voz crítica y autónoma de la AEU durante largo tiempo”, señala Lenina García, la secretaria general de la AEU 2017-2019.

En el 2016, dice García, “las asociaciones estudiantiles toman conciencia de la importancia que la lucha contra la impunidad y la recuperación de sus instituciones también debe librarse en su máxima casa de estudios y deciden organizarse para desconocer a la Comisión Transitoria y Reguladora, un 20 de septiembre del 2016. A partir de esa fecha se crea un consejo consultivo y un consejo electoral, que propicia las elecciones para la AEU, las cuales se realizan en agosto del 2017. En dicho proceso participan cuatro planillas y la planilla #2 Frente Estudiantil resulta ganadora con una amplia mayoría de cuerpos electorales ganados. Uno de los elementos más trascendentales es que la planilla ganadora proponía a una estudiante en el cargo de secretaria general. Al asumir, se convirtió en la primera mujer en presidir la AEU en 98 años de fundación”.

A partir de la llegada del nuevo secretariado de la AEU en el 2017, mucho cambió. Lo primero, es que no se eternizaron en el poder ahora que concluyó su período, sino que abrieron el espacio a nuevas elecciones. El segundo cambio es que la AEU volvió a estar al servicio del estudiantado y hoy constituye un espacio permanente de inclusión, organización, arte y cultura. Un tercer logro, simbólico, es la propuesta que ya cuenta con un acuerdo de Rectoría, de recuperar la casa de Oliverio y la creación de un museo sobre el movimiento estudiantil.

Otro cambio positivo fue la articulación y promoción de la participación estudiantil de manera descentralizada. La AEU logra frenar, en el 2018, la aprobación de un reglamento disciplinario que afectaba la organización del movimiento estudiantil y articula la convocatoria para una asamblea general, la primera del nuevo siglo, a la cual asistieron cinco mil estudiantes. Aquí entra en juego el papel activo del Consejo Consultivo Estudiantil Universitario en espacios universitarios y de país. La coordinación de las y los estudiantes para el #20S (2018) fue clave ante la agenda de impunidad desarrollada desde el Congreso y el Ejecutivo. La AEU 2017-2019 salió en defensa de causas sociales y recuperó el vínculo con dichos espacios. En su lucha contra la corrupción y la impunidad en la Usac y el país se ha iniciado el proceso de recuperación de la representación estudiantil ante la Empresa Municipal de Transporte y ante la Junta Electoral Universitaria (JEU). En la JEU, los aportes más relevantes de la AEU son la propuesta de creación de reglamento y el cómputo de plazos de los representantes, para evitar que se prolonguen en sus funciones.

Se han recuperado la AEU y sus espacios a nivel regional e internacional, se han defendido los derechos estudiantiles ante autoridades de la Usac, se presentaron el estudio sobre acoso sexual en la Usac y la propuesta de reglamento para la prevención, sanción y erradicación del acoso. Y en general, queda la apuesta por la reforma universitaria como eje transversal del accionar de la AEU.