Escenario de vida

Manchón Guamuchal en el Día de la Tierra

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A veces me pregunto por qué estamos celebrando el Día de la Tierra, cuando lo menos que hacemos es conservar nuestro planeta. A pesar de que existen muchas organizaciones que nos dedicamos a su protección, la tarea es titánica para todos, por el salvajismo de gente inconsciente que a su paso va destruyéndolo todo.

Por ello es necesario que entre a funcionar la mano de la justicia, para que cese la impunidad y sean aprehendidos aquellos que destruyen la flora y la fauna, los que queman los bosques o aquellos que trafican con las maderas preciosas, flora o fauna de forma ilegal.

Les contaré en esta ocasión sobre el Manchón Guamuchal, que es una zona de humedal situada a lo largo de la costa del Pacífico de Guatemala, el cual está en grave peligro. Es una de las últimas áreas de bosque de manglar que nos quedan, y es allí donde hacen su parada 118 especies de aves migratorias, 307 reptiles, anfibios, peces y crustáceos, y al menos 23 especies de aves acuáticas que habitan en el humedal. Este paraíso incluye 14 especies de patos, 12 de los cuales son migratorios, y 20 especies de Ardeidae (avetoros y garzas), y aves zancudas que anidan en el sitio. Se trata de reservorios de alimento para especies tanto de flora como de fauna, y son medios de vida para las comunidades en derredor.

Siendo el humedal marino costero más grande de la Costa del Pacífico de Guatemala, no solo encontramos diversas especies de mangle, sino también flora de duna costera, bosque seco, bosque de palma, bosques de sauce, macrofitas acuáticas, lagunas de agua dulce y salobre, zonas de pantano y, por supuesto, los humedales de agua dulce. El sistema está separado del mar por tres barras de arena de unos 100 m de anchura, y vemos que el río Ocosito no draga directamente al mar, y a través de varios afluentes se interna en el Manchón, lo que es clave para la conservación del área protegida. Sin embargo, la tala inmoderada, el mal manejo de la basura y malos drenajes se ven reflejados en las amenazas que le acechan.

Desde la primera vez que llegué a Manchón Guamuchal, hace unos 18 años, descubrí bosque seco subtropical al sur y bosque húmedo subtropical cálido al norte, y una zona de pantanos que se caracteriza por extensiones de vegetación emergente. Están dominadas por gramíneas y ciperáceas, con algunos arbustos y árboles, y en promontorios altos. Al llegar en kayak a las lagunas costeras sentí las profundidades de entre uno y tres metros, no siendo tan fácil la navegación. Allí vi el intercambio de agua dulce y salada, y el área inundable que cubre más de 25,000 hectáreas, con 7,650 de ellas cubiertas de manglares.

En una oportunidad que filmé en Manchón me acompañó el entonces embajador de Taiwán Adolfo Sun, con quien llevamos a cabo un proyecto de reforestación de mangle, junto a personeros de varias instituciones y niños que se dieron cita. Conocimos la comunidad del Chico, lamentablemente abandonada a su suerte y al llegar con talleres de música y arte para los niños fue como llevarles un pedazo del cielo.

Los humedales mejoran la calidad de agua de los mares y captan dióxido de carbono, por lo que hoy vemos nacer una tremenda iniciativa llamada Salvemos el Manchón, por lo que el Instituto de Cambio Climático y otras organizaciones del sector privado han creado un concurso para salvar este humedal, y solicitan ideas innovadoras. El premio —nada despreciable— es de US$10 mil. Lo ganará quien presente la idea más creativa, cívico-empresarial, que contenga respuestas holísticas. Si nos unimos todos: gobierno, empresas, instituciones público-privadas y personas en general, lograremos salvarle. www.salvemoselmanchón.org