Registro akásico

Moneda virtual u oro contante y sonante

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

Publicado el

El mundo monetario sufre un terremoto por el reacomodo de la economía mundial. La supremacía en todo el mundo del dólar de EUA sufre ataques. El 15 de agosto de 1971, los norteamericanos abandonaron la convertibilidad del papel moneda en metales, especialmente oro. Se vulneró uno de los acuerdos de Bretton Woods de 1944, para ordenar la economía mundial después de la II Guerra Mundial. La economía norteamericana se convirtió en la divisa de referencia mundial, es decir, se negocia fácil: todos la quieren.

Sin embargo, algunos no desean atesorarla. Con el Euro, la Unión Europea buscó autonomía para sus economías, pero la mala conducta financiera de los países mediterráneos generó debilidad, así como el abandono del Reino Unido a la integración monetaria del viejo mundo. Por lo tanto, no han conseguido evadirse de la esfera del dólar.

¿Por qué se estima como signo de riqueza? Usando la nomenclatura aritmética española, los EUA son el país con el mayor producto interno bruto en el mundo, US$24.796076 billones, se puede confiar que la masa monetaria está respaldada por los bienes producidos, donde se encuentran algunos con la más alta tecnología del mundo, así como la capacidad para asegurar la paz mundial expresada en la fluidez de las comunicaciones y protección a los mercados. Sin embargo, no se ejerce ese poder con responsabilidad, pues existe una masa monetaria externa estimada en US$5 billones; sin tino, en los últimos dos años, se incrementó en US$2.3 billones. En pocas palabras, EUA usa la máquina de imprimir dinero, con fines egoístas.

Otros buscan un camino individual con las monedas virtuales. Son una forma de trueque, pues los ofertantes de bienes y servicios deciden aceptarlos mientras garanticen la obtención de otros equivalentes. El principal peligro es la disminución de ofertantes, pues rompería la capacidad adquisitiva. En El Salvador, la confianza en ese dinero privado a la manera de la moneda emitida a inicios del siglo XX por bancos privados experimenta la viabilidad de una huida del dólar.

Vladimir Putin ha decidido volver al patrón oro. Señalo la convertibilidad de 5 mil rublos por un gramo de oro. Más todavía, sus bancos pueden aceptar las divisas extranjeras, pero relacionándolas con el precio del metal precioso, el día de la conversión. Obvio, la obtención de rublos necesita de requerir bienes rusos. Por ahora, el gas, el petróleo, el trigo y otras materias primas permiten a ese país experimentar con la paridad del oro. Este ataque fue largamente pensado por los rusos, viene después de las sanciones por su inhumana y desventurada invasión a Ucrania. El futuro político de Rusia dirá si hay un cambio interno y el poco probable alivio de la presión sobre el dólar. Mientras tanto, como decía Keynes, el oro es una reliquia bárbara, quizás por eso es requerido en el mundo actual.

En el país, los préstamos al extranjero por el Gobierno ha provocado una borrachera de gastos con fines clientelares. Se explica, por una parte, en la falta de responsabilidad, y por otra, a la fortaleza de la macroeconomía, sustentada en las remesas enviadas por los migrantes a sus familiares. Se considera al dólar estadounidense como una moneda fuerte. Salvo cuando se viaja, pues el presupuesto no alcanza. Aun en Centroamérica, los precios en Costa Rica y El Salvador, expresados en dólares, tienen los mismos niveles que en EUA. Quiera el comité de crisis gubernamental entender la situación y proponer medidas urgentes para defender la economía nacional de la inevitable depresión de los que estamos en la esfera del dólar.