Escenario de vida

Montañas que tocan el cielo

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

Aprovechando que pronto celebraremos el cumpleaños de nuestra patria, este artículo va dedicado a las mujeres con talento que se esfuerzan cada día poniendo en alto el nombre de Guatemala. Este es el caso de una mujer guatemalteca excepcional que derrocha talento en el campo de las artes plásticas, como talento literario, brotando pasión de sus venas y algo más de su alma, lo que yo llamo inspiración. Su nombre, Patricia Sorg, cuya obra, Montañas que tocan el cielo, está publicada en inglés y español, y no me cabe la menor duda de que llegará a estar en las librerías de mayor prestigio a nivel internacional para convertirse en un clásico best-seller.

Esta bellísima historia de terror y misterio, catalogada como novela gótica, rompe las barreras de dicho género literario y dista de ser la novela gótica convencional. La autora entrelaza magistralmente tres líneas de tiempo y tres voces. Se trata de un impecable trabajo tridimensional que mantiene a los lectores al borde de sus asientos, ¡y con ganas de más! Una verdadera obra maestra. Tan así que cuando la leí, hace unos meses, no la quería soltar y ahora busco tiempo para leerla nuevamente.

La novela gótica se sitúa en un ambiente lóbrego, terrorífico, fantasmagórico y sobrenatural, pero Patricia Sorg nos pinta el misterio de una manera diferente. Utiliza sus memorias de Guatemala para retratar lo pintoresco que nos rodea con costumbrismos chapines. Mientras el género gótico usualmente basa su temática en los malos que hacen pactos diabólicos, Sorg utiliza su imaginación rompiendo esquemas y brindándonos un sabor diferente. Los lúgubres lugares que nos pinta entre la niebla se vuelven mágicos cuando aparecen los bosques nebulosos. Es entre contrastes que Sorg logra plasmar magia en su novela y la convierte en un relato lleno de suspenso.

Montañas que tocan el cielo explora los sentimientos de las mujeres, algo así como un homenaje al género femenino. Pero, además, es un homenaje a nuestra bella Guatemala y a nuestra ecología. Vemos a sus personajes interactuando entre mercados, cafetales, casas antiguas, lagunas y hasta sitios paradisíacos que rayan en lo sobrenatural. Los vemos en escenas siniestras y entre pasadizos secretos cubiertos de neblina, el marco perfecto para el misterio que nos captura, pero en medio de la humanidad.

Tan magistral es la forma de escribir de Sorg, que nos saboreamos cada capítulo, cada párrafo y cada situación donde ella nos pinta los olores, dibuja los colores y nos eriza cuando el terror hace su acto de aparición final.
Sorg, además de ser una consumada artista de la plástica, habiendo exhibido sus obras alrededor de Estados Unidos, Latinoamérica y el Caribe, hoy nos sorprende con otro talento más. Cautivada por los colores y belleza de Guatemala desde muy joven, ahora nos trae las costumbres y tradiciones del país, no en lienzos, sino en palabras.

Entrevisté a la autora y esto me dijo: “Cautivada por la belleza de Guatemala, siempre he contado vívidas y coloridas historias a través de la pintura. Para transmitir su alma y darle vida a su gente y tradiciones necesité de una paleta más amplia que el pigmento y el color: la paleta de letras. En esta novela he pintado orgullosamente a Guatemala”.

Ojalá el Estado de Guatemala, el Ministerio de Cultura y Deportes e incluso el Inguat pudieran apoyar a más artistas de la plástica, escritores, fotógrafos y cineastas, que son los que nos ayudan a promocionar a Guatemala en el exterior poniéndonos en el mapa. Vea hoy Los secretos mejor guardados de las selvas mayas y la Amazonía, Parte 2, a las 2.30 y 10 pm, y mañana, a las 2.30 pm, por Guatevisión.