Registro akásico

Necesitados de un proyecto coherente

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

El pozo sin fondo se puede ejemplificar con el agujero hecho por los niños en la arena de la playa; cuando derraman una cubeta de agua, ésta desaparece. Igual acontece con los préstamos al gobierno.

El Fondo Monetario Internacional, FMI, otorgó US$594 millones, con tasa de interés del 1.5% para un plazo de 5 años y 3 más de gracia. Las condiciones son buenas, el interés es bajo. El Ministro de Finanzas, Álvaro González Ricci, ha sido poco cuidadoso al considerar el uso del endeudamiento externo. Ha declarado que servirá para apoyar la brecha de recaudación. En otras palabras, el incremento en la disponibilidad financiera pública servirá para seguir haciendo lo mismo: pago de salarios, adquisición de servicios y gasto social e ineficiente sistema tributario.

El aumento o redireccionamiento del expendio público es un asunto interno, se trata de utilizar los impuestos y otros ingresos tributarios de la mejor manera. Aplicar los dineros de todos, en inversión y servicios sociales, con recortes en lo superfluo. Sabido es la duplicidad de funciones en los ministerios y secretarías. El gobierno debiera realizar una racionalización de la administración para satisfacer la demanda en servicios públicos: educación, salud, vivienda y transporte. Acompaña el proceso, disminuir el gasto en una burocracia ineficiente y corrupta. No como en este caso, donde apunta a incrementar la brecha entre los ingresos fiscales y el gasto desbocado.

Carece de sentido, la intervención del presidente Giammattei para anunciar el gasto en programas para erradicar el hambre. El programa de nutrición tiene un acercamiento paliativo. La autoridad habrá de estar prevenida, buscará disminuir números de morbilidad y mortalidad, ofrecerá alimentos y preparará los hospitales, al tenor de sus prioridades. Lo de Gran Cruzada Nacional es una jalada propagandística. Apenas se gastarán Q200 millones, mucho para una persona, poco cuando se habla de miles. Aparte, el gasto burocrático igualmente cacareado de seguridad alimentaria, en los programas repartidos para los ministerios de salud, agricultura, desarrollo social, educación, ambiente, las secretarías de alimentación, esposa presidencial, instituciones edilicias y hasta oenegés, totaliza Q4.89 mil millones. Comida para hoy, hambre para mañana.

Con un ministro sin explicar su estrategia de desarrollo y un Presidente que desvaría, el futuro económico es un hoyo negro fruto del despilfarro y la corrupción. La pandemia ha deprimido la economía y los recurrentes estragos de los desastres, no se enfrentan. Presupuestar un gasto desordenado, no dejará nada bueno.

El FMI tiene como misión el fomento y expansión del comercio, la estabilidad cambiaria y la corrección de la balanza de pagos. Ninguna de esas acciones se tiene presente, entre los golosos receptores gubernamentales del préstamo. Se desea tener disponibilidad para gastar en lo que sea y crear una clientela política. ¡Brava hazaña de vivales! Vacas gordas para el gobierno y flacas para la población.

¿Qué sucederá en el futuro cuando no haya estabilidad macroeconómica? De seguro se recibirán las visitas de los insufribles funcionarios del FMI, con sus recetas y cara de yo no fui. Debe quedar en la memoria, esta colusión justificada con buenas intenciones, cuando se pidan cuentas, elevación de la carga fiscal y otras medidas que suele recetar ese fondo. No vivamos alelados por las cortinas de humo que esconden corrupción, por noticias escandalosas para desviar la atención sobre los problemas reales o por riñas burocráticas sin incidencia en nuestras vidas.