Si me lo permite

Nuestros detalles siempre hacen la diferencia

Samuel Berberián samuel.berberian@gmail.com

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“La personalidad es al hombre lo que el perfume es a la flor.” Charles M. Schwab
La vida que vivimos está compuesta por muchos detalles muy propios de nuestra manera de ser; por ello, con la sumatoria de nuestros detalles de alguna manera u otra nos hacemos conocer y distinguir de manera que cuando alguien tiene que describir cómo somos y cómo se nos puede reconocer, lo que hace es enumerar una serie de detalles que se notan a primera vista y que son muy propios de nuestro modo de ser.

Es posible que esos detalles muy propios por los cuales nos conocen y nos identifican nos hagan más o menos atractivos en el medio donde nosotros nos desempeñamos o por donde la vida nos ha llevado, pero debemos admitir que es imposible complacer a todos los que son parte de nuestras relaciones. Podemos cuidarnos para no afectar a terceros o para que no nos esté limitando a alcanzar las metas que nos hemos trazado con muchas ilusiones.

El peor de los errores del ser humano es imitar a los que admira para que tenga de alguna manera una vida gratificante. Deberíamos darnos cuenta que eso no funciona y, peor aún, no ayuda en lo que nosotros somos. Sin embargo es bueno escuchar sugerencias o comentarios que nos hacen para que, en primera instancia, las analicemos, y luego ver si son favorables para que trabajemos en ello para integrarlos a nuestra vida.

Sin lugar a duda cada parte de nuestra vida y nuestro modo de ser puede ser mejorado y para ello debemos poner de nuestra parte con disciplina, para no simplemente mejorar lo que somos sino para poder respetarnos más a nosotros mismos, y que al avanzar en cada etapa de la vida estemos progresando en logros y también en madurez, entendiendo que la vida es un constante construir paso a paso de lo que llegaremos a ser al final de la vida.

Cada elemento que compone nuestro modo de ser tiene un detalle, punto inicial de donde uno puede darse cuenta que hacemos la diferencia, por lo cual nos habrán de buscar o nos evitarán, porque no llenamos las expectativas o requisitos, pero no es que servimos o no, solamente que somos diferentes.

Es sorprendente cómo muchas veces nos buscan cuando menos lo estamos esperando, y es simplemente porque en un momento dado nuestro actuar proyectó algún detalle que les llamó la atención y con el tiempo ese detalle nos abre puertas en nuevos proyectos.

La vida nos enseña que hay que saber ser selectivo y para serlo debemos afirmar las cosas más pequeñas que hacen la diferencia con las que suplimos necesidades. Por ello es muy importante cuanto antes llegarnos a conocer muy bien para saber por qué no podemos estar en algún lugar o por qué no podemos aceptar algunos retos si no estamos capacitados para llenar ese espacio.

Como la convivencia es la más agradable tarea que la vida nos ofrece, se puede ir cada día ampliándose en un círculo mayor cuando nos conocemos y dejamos que otros también nos conozcan. Pero es triste cuando alguien es tan cerrado que nunca se da a conocer y luego se queja porque no lo toman en cuenta cuando están planificando algo. Si me habrán de incluir no es para hacerme un favor, sino porque en esta vida, donde se busca ganar, nosotros somos los que agregamos ese detalle de la ganancia.