Registro akásico

Piensa mal y acertarás

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

El presidente de México, conocido como AMLO, ha expresado una sospecha conocida como teoría de la conspiración. Cuando se presentaron sendas multitudes en los pasos fronterizos de Corinto y El Florido, entre Guatemala y Honduras, había fotos, video, barrera policial, soldados, testigos y personal fronterizo de ambos lados. Supuestamente los migrantes marchaban bajo inspiración de la canción de Neil Diamond, América: Lejos, nosotros hemos viajado de lejos, sin hogar pero contamos con una estrella. Libre, solamente quiero ser libre, nos acurrucamos juntos aferrados a un sueño.

Allí iba la infaltable madre soltera con su bebé de meses para generar la fotografía de una cabriola tirada en el suelo al momento de correr hacia la dulce tierra de la libertad. Se concentraron 2,877 caravaneros, pero a la par había alrededor de 200 viajeros, también hondureños, que pasaron por el control migratorio. Como se sabe, los hondureños gozan de libre ingreso y tránsito en todo el territorio nacional, basta con identificarse en la frontera para el efecto. Pudieron viajar presentando su documento de identidad para concentrarse en El Naranjo, Petén, en Tecún Umán o El Carmen, San Marcos, o en La Mesilla, Huehuetenango. Tal vez esta última no vale la pena, si no se quiere observar el desfile de picops con gatilleros en la palangana a toda velocidad. Fuera de espectáculos de ingobernabilidad, a todos los pasos fronterizos se puede llegar sin problema. Ahora bien, el ingreso a México no es posible sin visa, de donde el espectáculo del desborde es más barato en Centroamérica.

Los catrachos sobrepasaron con violencia las fronteras con Guatemala. La vicecanciller hondureña, Nelly Jerez, acusó a los chapines de xenófobos. Hecho cierto si se considera solamente a los funcionarios de Migración. Su trabajo consiste en extorsionar a cuanto hermano centroamericano se advierta tiene algunos meses de residencia en el país. Milagrosamente, en este lado estaban dispuestos convenientemente varios traileros para efectuar el traslado de los viajeros hacia un nuevo hogar, donde se dirá una oración antes de dormir, pues la luz de la libertad arde cálidamente.

La conferencia presidencial con ceño juguetón advierte dureza contra la invasión. Movilización de la tropa, establecimiento de retenes y caza de indocumentados. Pero la progresía también está presente. Se solicitaron los buenos oficios de Acnur. Se banaliza la solidaridad católica con fotos a un sacerdote barbudo y un galpón lleno de durmientes. La pastoral de movilidad humana de la Conferencia Episcopal de Guatemala no puede estar en silencio, pues siente que los movimientos migratorios mixtos los interpelan. ¡Caray! Que será eso de mixtos.

No obstante, AMLO manifiesta que no se chupa el dedo, pues todo está muy raro y muy extraño. Pero allí siguen los contingentes, con bonitas fotos sobre los puentes nacionales y presencia en los parques.

En medio de todo, como bomba explosionó la noticia: había dinero para movilización de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (DHS, en inglés), parte del Departamento de Seguridad Nacional de EUA. Los funcionarios aceptaron haber utilizado fondos de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado. Contrataron furgonetas, luego serán furgones. Lo cierto es que había dinero de EUA, como dijo AMLO. Vaya usted a saber la dirección que llevaban. Por el momento, aguarda la bandera desplegada que invita a compartir un sueño. I want to be in America.