Fuera de la caja

Que tu empresa crezca ¡YA!

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El 11 de marzo del 2020, estaba en República Dominicana cuando un rumor sordo, pero alarmante corrió por el salón donde me encontraba compartiendo una conferencia sobre estrategia organizacional. Intenté sostener la atención del auditorio durante los cinco minutos que me restaban de actividad. Luego de las preguntas de cierre, nos despedimos con los agradecimientos del caso por la atención y buena recepción a mis aportes.

Aunque todos intentaron ser tan amigables como siempre, se notaba la agitación del grupo. Una tensión inusual flotaba en el ambiente. Cuando revisé mi celular comprendí la situación. La OMS acababa de declarar pandémica la nueva enfermedad identificada como covid-19. “¡Santo Dios!”, pensé y de inmediato comencé a rastrear toda la información oficial al respecto, además de hacer un video para mis redes sociales, llamar a mis hijos y luego a mi equipo para definir acciones frente a lo que se avecinaba.

Por supuesto, en ese momento no imaginábamos la debacle que enfrentaríamos. Pero la incertidumbre pronto dio paso al desastre; uno a uno, en la penumbra de mi habitación de hotel, escuchaba el sonido de los correos electrónicos que ingresaban a mi bandeja de entrada cancelando mis conferencias, consultorías y asesorías del año. Esa noche no dormí. El amanecer me encontró con las maletas listas, buscando el primer vuelo de regreso a Guatemala. Gracias a Dios lo conseguí luego de algunos cabildeos con la línea aérea, porque mi vuelo fue el penúltimo con autorización para aterrizar en mi ciudad. Media hora después, cuando migración sellaba mi pasaporte y la amable señora del cubículo me decía: “Bienvenido a casa”, el gobierno anunciaba el cierre de Todo el mundo se enclaustró con la esperanza de evitar la propagación del virus.

Hoy, cinco meses después, la vida sigue, pero todo ha cambiado y nada volverá a ser igual en ningún sentido, mucho menos en los negocios. Soy autor de un libro sobre gestión del cambio y de la transformación, ese es uno de mis principales temas en consultoría a empresas, pero nada nos prepararía para lo que ahora estamos enfrentando. Lo peor es que es muy fácil dejarse contagiar por el pesimismo, porque si bien es cierto que aprendimos a lidiar con el virus, el impacto micro y macroeconómico apenas empieza.

Ahora ya sabemos que vamos a sobrevivir, bajo qué condiciones es la interrogante a despejar. Justo en esa reflexión se sustenta la esperanza porque tenemos la inmejorable, y obligada, oportunidad para reinventar absolutamente todas las reglas del juego. Así que, ¿crees que estoy loco al hablar de crecimiento en medio de este sombrío panorama de recesión? Por difícil que te parezca creerlo, no estoy taaaan loco, o más bien, quiero pensar que enloquecí porque estoy convencido de que lo mejor está por venir. ¿Cómo podemos lograr que nuestra empresa crezca en esta apocalíptica época covid? He descubierto varias formas que he experimentado con mi propio emprendimiento. Todas se fundamentan en lo que he llamado el ABC del crecimiento acelerado: Adopta un enfoque disruptivo e innovador. Busca a tu tribu: gente apasionada por cumplir un propósito compartido. Construye y fortalece la cultura organizacional que genera sinergia y coherencia.

Básicamente, el crecimiento se fundamenta en el poder, pasión y compromiso de nuestro equipo. Sin importar cuál sea nuestra situación, si somos parte de una organización o si somos empresarios, tener claro este enfoque estratégico es vital para mejorar nuestros resultados.