Escenario de vida

Reactivemos la economía con el turismo

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

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Entre mis visitas al interior, muchas veces en compañía de turistas, me doy cuenta de la inminente necesidad de arreglar las carreteras que están en deplorable estado. Aunque el Inguat tenga toda la creatividad del mundo e intención para promover Guatemala de forma competitiva, tres cosas se lo impiden: a) falta de presupuesto; b) las deplorables carreteras y c) los paros a nivel nacional.

Sabiendo que en la economía más grande del mundo se jubilan todos los días 10.000 personas, debiéramos prestar atención a facilitar a los turistas retirados a querer quedarse con nosotros, pues con el dinero que traen indudablemente se incentiva la economía.

Por ejemplo, Panamá es sinónimo de sol, por lo que es uno de los destinos más apetecidos por los estadounidenses. Ecuador lo es también, pero está más alejado. Costa Rica es apetecible, pues vende bellos paraísos en sus playas y parajes verdes. Antigua Guatemala también es otro destino fantástico, por el clima que posee, por su historia remontada a siglos atrás, por la cultura que proyecta y, en especial, por la amabilidad de su gente. Guatemala es una minita de oro a nivel turístico que no hemos sabido explotar.

No obstante, debemos contemplar el soporte de la comunidad local como básico. Es importante tomar en cuenta a los hoteles, restaurantes, resorts y cadenas turísticas de toda la república como primordiales en la ecuación. Nunca debemos olvidar al pequeño artesano, al guía turístico, al pequeño hostal y a las cafeterías de los pueblos.

Cuando dejemos de fomentar pobreza, falta de educación y falta de incentivos a los pequeños comerciantes, pequeños artistas o artesanos, el paradigma puede cambiar. Sin el soporte de las comunidades, el turismo a menudo se convierte en un producto insostenible, por lo que todo va de la mano.

Pero vamos al grano. ¿De qué nos sirve que el Inguat tenga excelentes iniciativas para incentivar el turismo, si las carreteras no permiten que el turista viaje de forma segura de un lugar a otro? Durante mi última visita a Ecuador pude comprobar la increíble infraestructura vial que poseen, con carreteras del primer mundo. ¿Qué nos pasa a nosotros?

Acorde al Plan de Desarrollo Vial 2018-2032, Guatemala necesita invertir en 21,165.29 km nuevos y la reclasificación de 7,691.67 km de la red vial existente. ¡Debemos pasar de 17,440.23 km a 37,951.89 km! Esto implicaría aumentar la capacidad de construcción a 1,500 km de red vial por año. Sin embargo, en vez de que esto suceda mejorando nuestro sistema vial, cada vez las carreteras en existencia adolecen de mantenimiento y da vergüenza cuando nuestros turistas ven nuestras calamitosas carreteras.

Debemos, además, ampliar la conectividad local (red vial secundaria) y dinamizar la economía local. ¿Cómo? por medio de caminos rurales (red vial terciaria), pero pareciera que solo son sueños, pues desde el 2013 no se ha construido ni un solo kilómetro en la red de carreteras. Con túmulos, agujeros, baches, hoyos, escasa señalización, taludes mal diseñados y puentes a punto de colapsar, pareciera que hubiéramos retrocedido 80 años. ¿Quiénes resultan afectados? Todos.

No puedo enfatizar lo crucial de este gravísimo problema que nos avergüenza, pues nos ganan El Salvador, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana y Panamá, entre otros. En conclusión, el remedio debe ser agresivo, ya que las rutas principales están saturadas para movernos de un departamento a otro. Si la cara del país para las actividades turísticas son las carreteras. ¿Por qué no les estamos prestando atención?