Pluma invitada

Reducir los delitos contra la propiedad

Pluma Invitada

Al hablar de las condiciones de seguridad ciudadana en el país hay que tomar en cuenta la cantidad de personas que han sido víctimas de algún delito, pero también la percepción que la población tiene sobre las condiciones de seguridad. Esto último es importante, pues las personas modifican sus hábitos de vida y reducen su bienestar si perciben mayor inseguridad.

El desafío para las autoridades e instituciones que intervienen en el sector de seguridad es tener una visión general del país: de dónde venimos, en dónde nos encontramos y hacia dónde queremos ir en términos de seguridad ciudadana.

La victimización en el país se ha reducido en los últimos años; sin embargo, la percepción de inseguridad ha aumentado.

Violencia homicida: Venimos de un pasado con altas tasas de violencia homicida: en el 2009 hubo 6,500 homicidios, lo que equivale a 46.4 homicidios por cada cien mil habitantes, la tasa más alta registrada en el país. En 2018 se registraron 3,870 homicidios y una tasa de 22.4. La proyección para 2019 es que habrá menos de 3,700 homicidios; es decir, 2,800 homicidios menos que en 2009.

Victimización: según encuestas realizadas por CID-Gallup en el país, en 2010, en el 32% de todos los hogares, vivía una persona que había sido víctima de algún delito. Esta cifra se redujo al 18% para el 2019.

Registros de denuncias: el registro de las denuncias solo ofrece una parte de la realidad que se vive, pues es sabido que existen delitos que no se denuncian por distintos motivos. Las denuncias de delitos contra la propiedad muestran que delitos como el robo de motocicletas y vehículos bajaron, no así las extorsiones.

Las encuestas de victimización deben realizarse con periodicidad para complementar los registros de denuncias, saber la cifra de no denuncia de los delitos y la percepción de seguridad de las personas. Como referencia, se puede mencionar que los datos recopilados en la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el 2014 muestran que solo el 30% de las personas que habían sido víctimas de algún delito lo denunciaron a las autoridades.

Percepción de inseguridad: encuestas realizadas por el Proyecto de Opinión Pública de América Latina de la Universidad de Vanderbilt (Lapop) muestran que, en años pasados, la percepción de inseguridad era ligeramente mayor a la victimización. Sin embargo, aunque la victimización continuó reduciéndose, la percepción de inseguridad aumentó año tras año desde el 2012. Para 2019, el 53% de los encuestados percibían que su barrio era inseguro.

Según los datos de los que se dispone, se observa que el incremento en la percepción de inseguridad, en parte, tiene su origen en el incremento de algunos delitos contra la propiedad, en específico debido al aumento de las extorsiones.

Debido a ello, una prioridad del próximo gobierno debe ser reducir los delitos contra la propiedad y elaborar, implementar y monitorear una estrategia interinstitucional para reducir las extorsiones. Esta estrategia tiene que incluir diversos aspectos victimológicos, criminológicos, psicológicos y sociológicos. Se deben implementar estrategias de comunicación para dar a conocer los riesgos y tipos de extorsión, estrategias de prevención, incluyendo inteligencia policial y estrategias de investigación y persecución penal. Es necesaria la participación de todas las instituciones involucradas en el sector de seguridad y justicia. Las estrategias deben incluir acciones específicas para reducir las extorsiones que se cometen desde las cárceles.

 

* Analista en seguridad ciudadana del CIEN