Criterio urbano

Riesgos globales y su impacto en el país

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La semana pasada el Foro Económico Mundial, con el apoyo de Fundesa para el caso de Guatemala, publicó el informe sobre Riesgos Globales 2023. Durante los últimos dieciocho años este informe ha generado un análisis con base en encuestas sobre la evolución del panorama de riesgos globales con información de más de 1,200 expertos de la academia, sector privado, gobierno, comunidad internacional y organizaciones de la sociedad civil. Según el informe, riesgo global se define como “la posibilidad de que la ocurrencia de un evento o condición que, si ocurre, impactaría negativamente en una cantidad significativa a la proporción del PIB mundial, población o recursos”.

Este informe tiene predicciones de impacto y probabilidad con un horizonte de dos años y hasta diez años, consecuencias, gobernanza y preparación para afrontar cada riesgo y algunos riesgos emergentes.

A nivel global llama la atención que para los próximos dos años los cinco mayores riesgos globales son: el alto costo de la vida, los desastres naturales, la confrontación geopolítica, fracaso en contener los efectos del cambio climático y la polarización o la falta de cohesión social. Estos factores de riesgo globales resaltan la importancia de cada vez estar mejor preparados a un riesgo de recesión, el creciente sobreendeudamiento y una crisis continua del costo de vida, no solo como resultado del impacto de la pandemia del covid-19, la disrupción de las cadenas de suministro, sino también la imposibilidad de aumentar la inversión en formación bruta de capital fijo.

El informe también hace referencia a los riesgos globales a diez años, pensando en qué podría afectarnos al año 2033 y los resultados son interesantes, porque casi todos están relacionados con los temas ambientales. Los principales riesgos globales a diez años son: el fracaso a mitigar el cambio climático, fracaso a adaptarnos al cambio climático, desastres naturales, pérdida de la biodiversidad y de los ecosistemas y migración en gran escala de forma irregular.

En el caso de Centroamérica los dos riesgos que más se repiten en todos los países del istmo son el impacto del costo de vida y la poca capacidad de los gobiernos de reaccionar ante desastres naturales. Esto nos debe llamar a la reflexión, para crear mecanismos de respuesta rápida hacia el aumento de la inversión en los países, especialmente en aumentar la inversión extranjera directa en la región y aprovechar las oportunidades que la disrupción de las cadenas de abastecimiento están generando hacia el nearshoring, así como contar con mejores sistemas de respuesta ante emergencias climáticas.

En el caso de Guatemala, los riesgos más importantes al año 2025 están relacionados a: desastres naturales, colapso de los servicios e infraestructura pública, estancamiento económico, colapso de las instituciones del Estado y la inequidad digital, con lo cual es fundamental que el sector privado, gobiernos locales, gobierno central, academia, organismos de cooperación y banca multilateral sigan trabajando en planes de mitigación de riesgos de forma conjunta, para fortalecer las capacidades de inversión y la generación de oportunidades en el país.

El poder contar con esfuerzos para mitigar los efectos del cambio climático, a través de mejor tecnología y apoyo a pequeños productores que les ayude a aumentar su productividad, así como la atracción de nuevas inversiones y el incremento de la inversión en infraestructura, capital humano y dotar de mayor certeza jurídica al país, será clave en los próximos dos años.