Si me permite

Se debe escoger sobre qué fundamento edificar

Samuel Berberián samuel.berberian@gmail.com

“Al componer una obra, la última cosa que se encuentra es saber la que hubiera debido tomarse por primera”. Pascal

En la vida y en los proyectos en los cuales nos involucramos, si bien es importante dónde fue el inicio y cómo empezamos, es mucho más importante tener claro a dónde queremos llegar y cómo quisiéramos terminar. Uno no puede dejar el final a lo que pueda resultar, ya sea lo más elemental de una plática hasta la planificación de un viaje. Es posible que muchos se estén preguntando cómo es que uno ha llegado hasta donde está en este momento, y uno debe tener claro que en un momento se detuvo y planificó por cuál camino podría llegar al lugar donde está.

De una misma manera, cuando se está planificando una construcción debe estar claro qué se quiere hacer para que conforme al proyecto pueda dejar los cimientos que puedan sostener la construcción que se habrá de hacer. Nuestra vida es igual. Posiblemente en el camino debemos hacer ajustes para poder reorientar la vida y alcanzar las metas que nos trazamos, o bien aceptar que a lo que aspiramos no es para nosotros porque no contamos con las bases que se requieren para el sueño que tenemos.

Conocemos a muchos que supieron escoger el camino que deberían caminar para llegar al destino y no quedarse a mitad de camino. Esto simplemente se fundamenta en la búsqueda de asesoría y la experiencia de aquellos que han caminado antes de nosotros, o bien hacemos la investigación apropiada para poder trazar paso a paso el proceso y no únicamente ver el final.

La vida siempre presenta opciones y alternativas, las cuales deben ser entendidas como algo que tendré que transitar con entendimiento y sacrificio, pero nunca verlas como amenazas. Las amenazas nos pueden paralizar, pero cuando las vemos como desafíos que se pueden superar nos generan una madurez mientras estamos avanzando. Claro está que cuando hemos pasado se traducen en experiencias con las cuales podemos aconsejar a otros, porque nosotros ya caminamos ese camino.

No podemos negar que hay quienes viven prácticamente paralizados porque no saben cuáles son sus intereses y tampoco saben cuál es la capacidad que tienen para poder caminar hacia una meta. Es muy común que con simplemente ver los fundamentos se pueden visualizar en qué puede terminar ese edificio. Al igual que aquellos que tienen la vocación de maestros, cuando tienen un alumno observando su esmero y empeño en la clase pueden visualizar el alcance que puede tener y por lo mismo se toman la libertad de orientarlo para que aproveche la capacidad que tiene y así alcanzar metas que nunca tuvo en mente. Por lo mismo, muchos, al alcanzar las metas, recuerdan al maestro que les dio el incentivo necesario para que llegaran allí.

Debemos ser sabios para llegar lejos en lo que emprendemos, estar seguros de que estamos haciéndolo sobre la base correcta y con el esfuerzo correcto, para no estar poniendo un esfuerzo que no habrá de tener la rentabilidad en el futuro. Hay muchos hombres y mujeres sabias que nos rodean, y como empezaron mucho antes que nosotros y por lo que han vivido nos pueden guiar si se les pide ayuda y se los permitimos, para que podamos escoger sabiamente la base donde habremos de construir nuestro futuro, y no tener que lamentar posteriormente lo hecho y no se pueda reparar.