Registro akásico

Siempre conviene un poco de historia

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

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Anastasio Somoza García estuvo en la presidencia 16 años; Luis Somoza Debayle, 7 años; Anastasio Somoza Debayle, 12 años. Daniel Ortega Saavedra ha sido presidente 25 años. Todos ganaron elecciones, después de breves períodos fuera del cargo.

Una salida es vituperar a los nicaragüenses. Señalar su baja estima de la democracia. Al atracador lo consideran adecuado para la función pública. La política funciona con el supuesto de dañar a quien se encuentra al lado, sin fijarse en perpetuar al corrupto en el puesto de mando. La envidia obliga al aislamiento de quien denuncia, para esconder la cobardía de quedarse callado. El favorecido siempre ha repartido migajas para que los más abyectos entreguen el voto. No nos equivoquemos: la vileza reside en la cúpula.

Los principales dirigentes sandinistas depositaron en Daniel Ortega la representación política en 1979. El control de la fuerza pública, policía y ejército, así como de la administración, se mantuvo por los verdaderos hombres fuertes. Poco a poco, se fueron distanciando los militantes de la primera hora, con ideología revolucionaria. Sobre una extensa política clientelar. soportada con el presupuesto gubernamental y un extenso despilfarro de los fondos de préstamos y donaciones, creció la base del Frente Sandinista.

La agresión patrocinada por Ronald Reagan y la negociación regional, llevó a la aceptación del relevo gubernamental. En 1990, la oposición de derecha ganó el gobierno. No obstante, jamás se preocupó por ilustrar a sus conciudadanos y no se defendió de los infundios lanzados por el oenegismo político. Al final quedaron aislados y funcionarios izquierdistas de la UE y EUA, impulsaron la vuelta del nuevo sandinismo.

Ortega y esposa, consiguieron una reconversión ideológica importante: se expulsó a los partidarios de la teología de la liberación, se separó a los desacreditados comunistas, se incorporaron discurseadores izquierdosos latinoamericanos y se desterró el insulto contra los gringos. El Frente Sandinista eliminó de su himno: luchamos contra el yanqui enemigo de la humanidad. Una bandera de EUA ondeó durante una concentración como signo de reconciliación. Los medios de prensa alabaron la jornada de ayuno y oración: cachurecos, si; autenticidad cristiana, no. Los empresarios recomendaban el liderazgo de Daniel Ortega. El clientelismo se reforzó con el apoyo de Venezuela. En 2007, volvió Ortega a la presidencia con Rosario Murillo, su esposa.

Las críticas nacionales a la desastrosa gestión y choques de política exterior, generaron rechazo. Pero, la reacción de EUA, por Republicanos y Demócratas, fue recomendar la unificación de la oposición. Obviamente impracticable pues cada facción política es opuesta a las otras. El gobierno cerró prensa, reprimió con violencia manifestaciones y encarceló a candidatos, en medio de tolerados discursos contra EUA y la UE. Puso obstáculos a las Naciones Unidas y está en franca oposición contra oenegés y la OEA.

Para entender la situación debe indicarse que después del ajuste financiero propuesto por el FMI, del 2002 al 2007, el presidente Enrique Bolaños Geyer bajó la deuda externa. En ese entonces, era equivalente al PIB y la situó en una cuarta parte. Sin embargo, en los sucesivos gobiernos del 2007 a la fecha, Daniel Ortega la hizo crecer de nuevo; actualmente equivale al PIB.

¿Cómo no va a estar contento el capital financiero Internacional? Qué siga ese sandinismo sin esencia, con los discursos donde se critica al imperialismo yanqui y se reciben bolsas de dólares prestados. Ya se les exigirá el pago oportunamente.