Con otra mirada

Sobre tiranías y otros sistemas de gobierno

José María Magaña Juárez jmmaganajuarez@gmail.com

Publicado el

Tiranía: Forma de gobierno en la que el gobernante tiene poder total o absoluto, no limitado por leyes, especialmente cuando lo obtiene por medios ilícitos y abusa de él.

Dictadura: Régimen político en el que una sola persona gobierna con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad.

Absolutismo: Régimen político que se caracteriza por la reunión de todos los poderes en una sola persona.

Según Cristián Araos Díaz (Psicología y Ciencias del Comportamiento), el tirano y el dictador surgen por fallo del Estado en desmedro de la ciudadanía. Se diferencian por la forma en que llegan al poder y por cómo alcanzan el control total del Estado.

El dictador, de ordinario de origen militar, llega al poder por la fuerza de las armas; golpe de Estado, P.E, en desuso. Se mantiene en el poder sin elecciones, mediante el monopolio de la fuerza, sometiendo a los Tres Poderes del Estado; con eso dispone la planificación y uso del presupuesto y controla toda acción ciudadana.

El tirano, en cambio, suele ser un político de carrera, con un partido político que lo postula; llega a la presidencia mediante un proceso de elecciones libre y democráticamente convocadas. “Con el tiempo se corrompe y conspira en contra de la democracia irrespetando y manipulando las leyes vigentes, lo que logra a través de modificaciones a la constitución política… con el afán de maquillar o dotarse de un disfraz ‘legal’ a la hora de imponer una ideología totalitaria”.

“En el caso latinoamericano establecen para ello la figura de la ‘Asamblea Constituyente’, por lo que, mediante sucesivos cabildos ciudadanos y ‘jornadas de reflexión’, adoctrinan previamente a las masas, asignando falsas relaciones y resultados entre modificaciones constitucionales y desarrollo humano y económico”.

“Una vez que logran mediante ese mecanismo modificar las bases del poder político, redactan una nueva Constitución que en definitiva le resta protección a la ciudadanía y facilita el hecho de lograr perpetuarse en el poder, ahora con las más absolutas facultades. Tanto así que para financiarse inclusive podrán violar el derecho humano a la propiedad, consagrado en el artículo 17 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, pudiendo lograr entonces expropiar o apropiarse de todo lo que se les venga en gana, sin derecho a indemnización para las víctimas”.

“También lo hacen para lograr atentar abiertamente contra los derechos naturales de las personas, como lo son el derecho a la vida… y el derecho a la libertad, todos establecidos también en la Declaración Universal de los Derechos Humanos que tanto dicen defender… cuando se dirigen a las masas para manipularlas”.

En Guatemala tenemos experiencia en esas formas absolutistas de gobierno que nos vienen posindependencia, cuando los herederos de la encomienda hicieron sus primeros tanes de jugar a la República, sin mayor resultado. Así, tras el asesinato del presidente José María Reina Barrios (8Feb1898), interinamente asumió el poder Manuel Estrada Cabrera, quien cómodamente se instaló por 22 años. El Señor Presidente fue derrocado por los unionistas el 15Ab1920.

Tras tres gobernantes más, el 14Feb1931 Jorge Ubico Castañeda asumió la presidencia. Aplicando las artimañas descritas permaneció hasta el 1Jul1944, cuando renunció. Su sucesor, Federico Ponce Vaides, creyó heredar la tiranía, por lo que fue derrocado por la Revolución de Octubre, movimiento que gobernó durante 10 años. A partir de eso se instaló una dictadura militar con relevos preestablecidos hasta 1982, cuando se rompió el esquema… hasta hoy.