Escenario de vida

¿Termina una tormenta y se aproxima otra?

Vida Amor de Paz vidanicol@gmail.com

Ante la posibilidad de que nos venga una nueva onda tropical llamada “IOTA”, que actualmente está ubicada sobre el Mar Caribe central, hay que tomar fuertes precauciones, pues podría llegar a convertirse en un nuevo huracán. Su trayecto es similar al Eta. Por lo tanto, pido a todos mis compatriotas de Petén, Quiché, Alta y Baja Verapaz, Zacapa e Izabal que se resguarden y tomen muchísimas precauciones.

Dilia Margarita Co Coy, madre de tres hijos, residente de Tactic, a 30 km de Cobán, me reveló el tremendo impacto recibido durante el Eta. “En poquito tiempo nos quedamos sin energía, sin teléfonos, incomunicados y viendo cómo se desbordaban los ríos”, explicó mientras me hablaba, aún afligida, sobre el poco interés que hay en evitar la deforestación. Comenta que se quedaron sin agua potable y había derrumbes por todos lados. Las comunidades cercanas a las riberas del río fueron las más afectadas: Guaxpac, Cuyquikel, Tzalam, las colonias de Cahaboncito, las comunidades de Pasmulon, Chijunha y Tampó entre otras. Allí hay 500 familias afectadas. En su voz temblorosa me siguió contando que ella está convencida de que la tala y saqueo de madera ilegal propicia las inundaciones y graves deslaves cuando nos acechan los huracanes y tormentas.

“Puede ser que la deforestación y falta de tratamiento de la basura haya contribuido al desastre, pues el puente retuvo el Pet y surgió un gran volcán de plástico, causando inundación”. Apresurada en su hablar por el nerviosismo, me aseguró que todo ello evidenció el mal manejo de la basura.

“Hay empresas que deforestan sin licencia y extraen la madera por camionadas. Lo peor es que no hay ni estrategia para su deposición ni una política de parte de las autoridades”, continuó Dilia. “El basurero está llegando casi a las orillas del río Cahabón y, sin tratamiento, pronto el basurero estará en el propio río”.

Cuando Dilia tenía 14 años solo hablaba poqomchi’ y le costó aprender el español y a opinar. Dilia menciona que a las mujeres indígenas les cuesta insertarse en una sociedad globalizada. Ella mantiene su identidad poqomchí y apoya a una sociedad de tejedoras, ya que considera que lleva ciencia, arte, historia, antropología, matemática, conocimiento ancestral y es parte de la cosmovisión. “Tiene un principio, una norma, una lógica y es comprobable”, dice, complacida.

Ahora Dilia trabaja desde hace dos años en equidad de género para una organización suiza, Swisscontact. El proyecto “Empodera” les ayuda a tener mejores oportunidades, a ser lideresas y a reducir las brechas de desigualdades de género. Incluye salud sexual y reproductiva como un derecho humano, prevención de violencia hacia las mujeres con justicia, y visibiliza el aporte de las mujeres para mejorar su calidad de vida física y psicoemocional.

Dilia menciona que el programa radial La voz de las mujeres, que lidera, se transmite de 4 a 5 pm, los lunes y martes, en q’eqchi’, y miércoles y jueves, en poqomchi’ y en dicho idioma se escucha en Quiché, Petén, Alta Verapaz, Baja Verapaz e Izabal. Allí invita a mujeres a lanzar su voz. “Llevamos ahora 124 programas desde que empezó la pandemia, por lo que la satisfacción de hablar con otras mujeres de sus problemas, inquietudes y oportunidades es infinita. No tiene precio”.

Debemos buscar alternativas de soluciones económicas no cortoplacistas, dice Dilia. El empoderamiento económico de las mujeres que ofrece Swisscontact es vital para lograr la independencia económica y quitar el rostro de pobreza de la mujer indígena.

Apoye a los damnificados de Alta Verapaz y done a Fedecovera, R.L. Centro Asistencial, Banrural, S.A. # de Cta 3012115578.