Cable a tierra

Urgen abogadas y abogados honestos para votar

Karin Slowing karin.slowing@gmail.com

Las acciones de las fuerzas que integran el #PactoDeCorruptos se escalan frente al cambio de gobierno que se dio en los Estados Unidos de Norteamérica el 20 de enero recién pasado. La llegada del presidente Biden a la Casa Blanca y la alianza bipartidaria que hay entre republicanos y demócratas en el Congreso y el Senado, para retomar con vigor el combate de la corrupción y el narcotráfico en Centroamérica, son la principal amenaza que tienen frente a sí.

Esta es la razón por la que están apretando el paso para terminar de controlar y cooptar las instancias del Estado que aún tienen pendientes, especialmente la Corte de Constitucionalidad. Es también la razón por la cual retienen la elección en el sistema de justicia. Ya lograron meter al tradicional e incondicional servidor de siempre de la elite económica de vuelta a la CC. Ahora quieren sumar al impresentable juez Maynor Moto, a pesar de que, a vista de toda la ciudadanía, ha jugado un claro papel en favor de la impunidad, y en contra de los intereses de la población, en innumerables ocasiones.

Es inaudito que el Colegio de Abogados haya permitido su inscripción como candidato a magistrado de la CC a pesar de tener procesos documentados por la Cicig en este sentido. Vergonzosamente, el Colegio de Abogados de Guatemala se ha convertido en un evidente termómetro del nivel de penetración que ha logrado el sistema de corrupción, impunidad y tráfico de influencias en toda la sociedad. Es algo significativo a tomar en cuenta, pues el #PactoDeCorruptos no se sostiene solo por sus operadores activos ubicados en puestos de poder dentro del Estado; se sostiene también por personas que, consciente o inadvertidamente, reproducen esos códigos y valores trastocados en sus espacios cotidianos. Así, poco a poco se van naturalizando estas prácticas; penetran en el ethos social y modifican la escala de valores y principios que organizan nuestra conducta social. Se termina por aceptar como “normal” esta “forma de lograr hacer las cosas en el país”. Cuando estas prácticas se naturalizan en la sociedad, aunque los hechos sean de pequeña escala, los ciudadanos nos volvemos parte del problema. Por eso cuesta tanto erradicar la corrupción y las malas prácticas en el Estado. Estas existen en la sociedad también.

Elegir gente no idónea hará mucho más daño al país, no importa que sea cuate, socio o alguien que piensen que les pueda hacer un favor más adelante. Esto es con lo que hay que romper. En el caso de la elección de magistrados a la CC que se avecina, los abogados y abogadas que no están comprometidos con la corrupción o con el #PactoDeCorruptos, y que estimo que son la mayoría todavía, pueden hacer una gigantesca diferencia para el destino de todos. De ustedes, abogados y abogadas, depende en mucho comenzar a cambiar el rumbo que lleva el país. De ustedes depende recuperar el imperio de la ley y la justicia para todos y acabar con esta larga noche que le quita las oportunidades a nuestros hijos e hijas.

Ya no sigamos pretendiendo que vivimos en una democracia y que impera el estado de Derecho. Esa realidad la quebró Jimmy Morales cuando desobedeció a la CC y expulsó a la Cicig, contraviniendo lo ordenado por la Corte. Desde entonces venimos en clara picada. El gran afán de controlar la CC es para que esta avale la cooptación del Estado y se vuelva “legal” lo que ahora pone a los del #PactoDeCorruptos en riesgo de caer en manos de la justicia norteamericana. Ustedes, abogados y abogadas, están llamados a romper con el cerco de la impunidad y ampliar la brecha para el rescate de nuestro país. Por favor, no elijan seguir viviendo en un narco-clepto-Estado.